Un escándalo ha sacudido a la NBA y, en particular, a la franquicia de los Miami Heat. Marcos Tomás Pérez, un exempleado del equipo, se declaró culpable este martes de haber robado cientos de camisetas usadas en partidos y otros artículos históricos, que posteriormente vendió por cerca de dos millones de dólares.
Pérez, de 62 años y residente de Miami, fue acusado formalmente el pasado 5 de agosto por la Fiscalía del Distrito Sur de Florida. Según las autoridades, aprovechó su posición dentro del equipo para sustraer objetos de alto valor histórico y sentimental que estaban destinados a formar parte de un futuro museo de la franquicia.
“Pérez robó cientos de camisetas usadas en partidos y otros objetos valiosos de recuerdo pertenecientes a los Miami Heat y los vendió a intermediarios en línea”, indicó en un comunicado la Fiscalía estadounidense. “Los artículos, que incluían camisetas raras, valían millones de dólares”.
El acusado trabajó como agente de seguridad de los Heat entre 2016 y 2021, y posteriormente como encargado de seguridad de la NBA en los partidos celebrados en Miami. Durante ese tiempo, tuvo acceso a una sala restringida donde se almacenaban estos recuerdos históricos.
Entre los artículos robados destaca una camiseta usada por LeBron James durante unas Finales de la NBA, que Pérez vendió inicialmente por 100.000 dólares. Sin embargo, ese mismo artículo fue posteriormente subastado por la reconocida casa Sotheby’s por la impresionante suma de 3,7 millones de dólares.
La investigación reveló que, a lo largo de tres años, Pérez vendió más de 100 artículos, enviándolos a otros estados. Finalmente, el pasado 3 de abril, las autoridades hallaron casi 300 camisetas y otros recuerdos deportivos en su residencia, tras una denuncia formal de la franquicia sobre la desaparición de dichos objetos.
El caso ha generado gran conmoción en el entorno de la NBA y pone bajo la lupa los protocolos de seguridad interna en las franquicias deportivas.