El debut canadiense en casa genera una demanda sin precedentes en el mercado de reventa
Toronto.— La fiebre mundialista ya se siente con fuerza en Canadá, y el partido inaugural de su selección en la Copa del Mundo 2026 ha alcanzado niveles de demanda extraordinarios. Las entradas para el encuentro entre Canadá y Bosnia y Herzegovina, programado para el 12 de junio en el BMO Field de Toronto —que será denominado Estadio Toronto durante el torneo—, han llegado a cotizarse hasta en 130,766 dólares canadienses (aproximadamente 94,197 dólares estadounidenses) en plataformas de reventa.
El fenómeno refleja el enorme interés de los aficionados por presenciar el regreso de Canadá a un Mundial como anfitrión, en un torneo que organizará conjuntamente con Estados Unidos y México. Incluso las opciones más económicas no escapan a esta tendencia alcista: el boleto más barato disponible actualmente ronda los 2,961 dólares canadienses, correspondiente a asientos en la grada norte del estadio.
Con el mercado oficial de reventa de FIFA temporalmente cerrado, los aficionados que buscan asegurar su presencia en este histórico partido han recurrido a plataformas como StubHub, donde los precios continúan aumentando ante la limitada disponibilidad.
La clasificación de Bosnia y Herzegovina también ha contribuido a elevar el atractivo del encuentro. El conjunto europeo aseguró su pase al Mundial tras vencer a Italia en una dramática tanda de penaltis (4-1), luego de empatar 1-1 en el tiempo reglamentario. La eliminación de la selección italiana —ausente en Copas del Mundo desde 2014— no ha reducido el entusiasmo en Toronto, pese a la significativa comunidad de origen italiano en la ciudad.
Canadá y Bosnia y Herzegovina compartirán el Grupo B junto a Suiza y Catar. Analistas locales consideran que la ausencia de Italia podría aumentar las posibilidades del combinado canadiense de avanzar a la siguiente fase del torneo.
A poco más de un año del inicio del Mundial 2026, el caso de este partido confirma lo que muchos anticipaban: la combinación de localía, expectativa deportiva y escasez de entradas puede convertir ciertos encuentros en eventos prácticamente inaccesibles para el aficionado promedio.