El prospecto Colt Emerson vivió una noche inolvidable al conectar el primer hit de su carrera en las Grandes Ligas, un jonrón de tres carreras, mientras el dominicano Julio Rodríguez también se fue para la calle en la victoria de los Marineros de Seattle 6-1 sobre los Medias Blancas de Chicago la noche del lunes.
Seattle puso fin a una racha de tres derrotas consecutivas gracias a una sólida actuación colectiva, encabezada por el derecho Bryan Woo, quien trabajó seis entradas en blanco, permitió apenas tres imparables y dos boletos, además de ponchar a ocho bateadores. Woo retiró a sus últimos 11 rivales y colocó 60 de sus 90 lanzamientos en zona de strike para mejorar su marca a 4-2.
Los Marineros tomaron el control temprano del encuentro cuando Julio Rodríguez castigó un lanzamiento de Noah Schultz en la primera entrada con un cuadrangular solitario hacia los jardines. El batazo fue el octavo jonrón de la temporada para el jardinero dominicano y colocó a Seattle al frente de manera definitiva.
En la tercera entrada, Seattle amplió la ventaja gracias a una jugada polémica. Jhonny Pereda recibió un pelotazo y posteriormente anotó desde primera con un doble de dos outs conectado por el mexicocubano Randy Arozarena. Aunque Pereda fue puesto out en el plato, los árbitros determinaron que el campocorto Colson Montgomery obstruyó su avance al doblar la segunda base, por lo que la carrera fue concedida. La decisión provocó la expulsión del dirigente de Chicago, Wil Venable, quien salió a discutir airadamente la jugada.
La gran historia de la noche llegó en la octava entrada. Con dos outs y dos corredores en circulación, Colt Emerson conectó un lanzamiento de Trevor Richards en cuenta de 2-2 y envió la pelota fuera del parque para ampliar la ventaja a 6-1. El jonrón representó el primer imparable en las Mayores para el antesalista de apenas 20 años.
Emerson, seleccionado en el puesto 22 del draft amateur de 2023, es considerado uno de los principales talentos jóvenes de la organización de Seattle. Recientemente firmó un contrato de ocho años y 95 millones de dólares, el más grande otorgado a un jugador de ligas menores sin experiencia previa en Grandes Ligas. El prospecto fue ascendido el pasado fin de semana y pudo celebrar su memorable noche frente a familiares presentes en el estadio, luego de que no pudieran asistir a su debut el domingo.
Por Chicago, Noah Schultz cargó con la derrota para dejar su récord en 2-3.