El paso de Elmer Rodríguez por las Grandes Ligas tendrá una pausa momentánea. Los Yankees de Nueva York enviaron nuevamente al lanzador puertorriqueño a Triple-A Scranton/Wilkes-Barre luego de su segunda apertura en las Mayores, a pesar de la victoria 7-4 sobre los Rangers de Texas, resultado que extendió la racha ganadora del conjunto neoyorquino a cinco partidos.
Rodríguez, de apenas 22 años, mostró destellos de calidad, pero también evidenció problemas de control que terminaron pasándole factura desde el primer inning.
Texas aprovechó rápidamente la falta de comando del derecho boricua. Dos bases por bolas y un sencillo de Josh Jung llenaron las almohadillas apenas iniciando el encuentro.
La ofensiva de los Rangers no desperdició la oportunidad. Joc Pederson remolcó la primera carrera con un elevado de sacrificio, luego Ezequiel Durán conectó un imparable productor y posteriormente Jung anotó gracias a un lanzamiento descontrolado.
En apenas una entrada, Rodríguez ya había permitido tres carreras.
Aun así, el joven lanzador logró estabilizarse parcialmente y trabajó durante 4.2 episodios, en los que permitió seis hits, otorgó cuatro boletos y ponchó a dos bateadores. Realizó 94 lanzamientos, 55 de ellos en zona de strike, y salió sin decisión.
Mientras Rodríguez intentaba mantener a flote a los Yankees, la ofensiva respondió en el momento clave. Jazz Chisholm Jr. conectó el jonrón decisivo frente al estelar Jacob deGrom, impulsando a Nueva York hacia la remontada y asegurando la victoria.
El triunfo mantuvo el buen momento de los Yankees, que continúan sólidos en la pelea dentro de la Liga Americana.
Las dos aperturas de Rodríguez dejaron señales positivas, pero también muestran áreas urgentes por corregir antes de regresar al equipo grande.
En un total de 8.2 entradas lanzadas, el puertorriqueño permitió 10 hits y cinco carreras, además de conceder ocho bases por bolas. Su efectividad quedó en 5.19 y su WHIP en 2.08.
Precisamente el WHIP — estadística que mide cuántos corredores permite un pitcher por entrada — refleja el principal problema del novato. Una cifra superior a 1.30 suele considerarse preocupante en Grandes Ligas, por lo que el 2.08 de Rodríguez evidencia la necesidad de mejorar su control y limitar el tráfico en las bases.
Pese al descenso a Triple-A, los Yankees continúan viendo a Rodríguez como una pieza de futuro. Su talento es evidente, pero el desarrollo y la consistencia serán claves antes de establecerse definitivamente en las Grandes Ligas.