El campocorto dominicano Elly de la Cruz continúa consolidándose como una de las piezas centrales del proyecto de los Cincinnati Reds, mostrando en el inicio de la temporada 2026 una evolución ofensiva notable, especialmente en uno de los aspectos que históricamente representaba un reto en su juego: el bateo a la derecha frente a lanzadores zurdos.
En sus primeros turnos ante pitchers de esa mano, De la Cruz ha exhibido una sólida línea ofensiva de .296/.321/.778, con cuatro cuadrangulares y nueve carreras remolcadas en apenas 27 turnos oficiales. La producción refleja ajustes claros en su mecánica y enfoque en el plato, traduciéndose en un rendimiento significativamente superior al de campañas anteriores.
El progreso resulta evidente al comparar sus números recientes con temporadas pasadas. En 2023, el apodado “La Cocoa” registró una discreta línea de .184/.231/.263, con dos jonrones y seis impulsadas en 114 turnos. Para 2024, mejoró a .236/.286/.342 con cinco cuadrangulares y 26 remolques en 199 apariciones, mientras que en 2025 dejó promedio de .224/.307/.354 con seis vuelacercas y 20 empujadas en 192 turnos. Hoy, su desempeño apunta a una versión mucho más completa y peligrosa desde ese lado del plato.
A nivel general, el jugador de Sabana Grande de Boyá también mantiene una producción destacada. Al inicio de la jornada de ayer, presentaba una línea ofensiva de .261/.337/.523, con seis cuadrangulares, 12 carreras impulsadas y cinco bases robadas, consolidándose como una amenaza integral gracias a su combinación de poder y velocidad.
Su impacto se refleja además en los lideratos entre dominicanos en las Grandes Ligas. Comparte el primer lugar en jonrones (6) con Oneil Cruz, es segundo en dobles (6) solo detrás de Willy Adames (10), lidera en carreras anotadas (18) y ocupa el tercer puesto en imparables (23), superado por Cruz y Vladimir Guerrero Jr., ambos con 26. Además, es tercero en carreras remolcadas (12), por detrás de Ramón Laureano (15) y nuevamente Cruz (19).
La durabilidad también se ha convertido en uno de sus sellos distintivos. Durante el encuentro frente a los Tampa Bay Rays en el Tropicana Field, De la Cruz alcanzó su partido número 241 de forma consecutiva, igualando la cuarta racha más larga en la historia de la franquicia desde 1970, marca que también ostentó Aaron Boone entre 2002 y 2003.
En esa lista histórica de los Rojos, solo es superado por figuras como Pete Rose (678 y 281 juegos consecutivos) y Dave Parker (267).
Con apenas 24 años, Elly de la Cruz no solo está firmando uno de los mejores inicios de temporada entre los peloteros dominicanos en las Grandes Ligas, sino que también está redefiniendo su perfil ofensivo. Su evolución bateando a la derecha comienza a marcar una diferencia determinante, elevando su valor como jugador completo y reforzando su estatus como una de las jóvenes estrellas más electrizantes del béisbol actual.