
El Preakness Stakes, la segunda prueba de la Triple Corona del hipismo estadounidense, iniciará una nueva etapa en su historia. A partir de la próxima edición, la emblemática carrera dejará atrás su tradicional fecha del tercer sábado de mayo para disputarse tres semanas y un día después del Kentucky Derby, celebrándose por primera vez en domingo.
El anuncio fue realizado por el gobernador de Maryland, Wes Moore, junto al Maryland Jockey Club, marcando un cambio histórico para una serie que, en más de 100 años de existencia, nunca había celebrado una de sus tres grandes competencias en ese día de la semana.
Durante décadas, el Preakness se ha corrido dos semanas después del Kentucky Derby, una tradición que se mantuvo de forma ininterrumpida desde 1950, con la única excepción de 2020 debido a la pandemia. Sin embargo, las autoridades consideran que el calendario actual ya no responde a las necesidades del hipismo moderno.
El principal objetivo de la modificación es aumentar la participación de los caballos que compiten en el Kentucky Derby. En los últimos años, muchos propietarios y entrenadores han optado por dar más descanso a sus ejemplares y saltarse el Preakness para preparar el Belmont Stakes.
Las cifras reflejan esa tendencia. Desde 2022, únicamente 13 de los 95 caballos que participaron en el Derby también corrieron el Preakness, lo que representa apenas un 13.7 %, y solo uno de ellos logró ganar ambas pruebas.
«Vamos a retrasarlo para asegurarnos de que el ganador del Kentucky Derby esté en mejores condiciones para competir en la segunda etapa de la Triple Corona», explicó el gobernador Wes Moore durante la presentación oficial del nuevo calendario.
No obstante, el ajuste también abre un nuevo debate. Al menos en la próxima temporada, el Belmont Stakes seguirá programado para el 5 de junio, dejando apenas 13 días de diferencia con el Preakness. Ese corto intervalo podría llevar nuevamente a propietarios y entrenadores a elegir entre una carrera y otra, considerando que los purasangres de tres años suelen competir con períodos de recuperación más prolongados.
Pese a ello, algunas figuras importantes del deporte respaldan la decisión. El entrenador Bob Baffert, miembro del Salón de la Fama y ganador de las últimas dos Triple Coronas con American Pharoah (2015) y Justify (2018), aseguró recientemente que, si cuenta con el caballo adecuado tras el Derby, seguirá participando en el Preakness cada año.
Además del cambio de fecha, el anuncio estuvo acompañado por la extensión del acuerdo de derechos de transmisión con NBC Sports hasta 2032. La cadena continuará ofreciendo la cobertura del Preakness Stakes y del Black-Eyed Susan Stakes a través de NBC y la plataforma Peacock durante los próximos seis años.
Desde NBC Sports consideran que el nuevo formato fortalecerá el evento. Su presidente de Adquisiciones y Alianzas, Jon Miller, reveló que la idea de retrasar la carrera llevaba más de una década sobre la mesa y que convertir el fin de semana en una celebración completa representa una oportunidad para impulsar el espectáculo.
La transformación del Preakness también coincide con el regreso de la competencia al histórico Pimlico Race Course, en Baltimore, escenario que está siendo sometido a una reconstrucción valorada en 500 millones de dólares. La edición del próximo año se celebrará con capacidad limitada, mientras que el renovado recinto estará completamente terminado para la primavera de 2028.
Con este histórico cambio, el Preakness busca revitalizar la Triple Corona, atraer nuevamente a los mejores ejemplares del Kentucky Derby y convertir el fin de semana del Día de los Caídos en una de las grandes celebraciones del calendario hípico estadounidense.