El fútbol despide a Franco Baresi, eterno símbolo del AC Milan, a los 66 años.

El fútbol italiano y el mundo entero están de luto. Franco Baresi, una de las mayores leyendas del AC Milan y considerado por muchos como uno de los mejores defensores de todos los tiempos, falleció este viernes a los 66 años tras una enfermedad, según confirmó el club rossonero a través de sus redes sociales.

La noticia conmocionó al deporte italiano, que pierde a un referente cuya trayectoria estuvo marcada por la lealtad, el liderazgo y una carrera prácticamente irrepetible.

«La historia del Milan está en lágrimas por el fallecimiento de Franco Baresi. Su ejemplo y su profundidad serán, para siempre, al igual que la camiseta con el número 6, parte integrante y fundamental del ADN y del recorrido de todo el club», expresó la institución en un emotivo comunicado.

El club también envió sus condolencias a la familia del histórico capitán y a toda la afición milanista, que durante casi tres décadas encontró en Baresi el rostro de una generación dorada.

Nacido cerca de Brescia, comenzó a jugar al fútbol junto a sus hermanos Angelo y Beppe antes de incorporarse a las categorías inferiores del Milan en la década de 1970. Debutó en la Serie A con apenas 17 años, el 23 de abril de 1978, iniciando una historia de amor con la camiseta rossonera que se prolongó hasta su retiro en 1997.

Durante esos 19 años defendió exclusivamente los colores del Milan, disputó más de 500 partidos y levantó un impresionante palmarés que incluye seis títulos de la Serie A, cuatro Supercopas de Italia, tres Copas de Europa, tres Supercopas de Europa, dos Copas Intercontinentales y una Copa Mitropa.

Su legado trascendió los títulos. Baresi se convirtió en el gran símbolo de una época en la que la fidelidad a un solo club era un valor casi inquebrantable, convirtiéndose en el capitán y líder de uno de los equipos más exitosos de la historia del fútbol europeo.

Con la selección de Italia también escribió páginas inolvidables. Disputó 82 partidos con la camiseta azzurra y participó en tres Copas del Mundo. Formó parte del plantel que conquistó el Mundial de España 1982 y, doce años después, lideró a Italia hasta la final de Estados Unidos 1994, donde cayó frente a Brasil en la tanda de penaltis.

Tras colgar las botas, Baresi continuó ligado al Milan desempeñando distintas funciones dentro del club, manteniéndose como una figura de referencia para las nuevas generaciones.

Su estado de salud se deterioró desde agosto de 2025, cuando durante un chequeo médico rutinario le fue detectado un nódulo pulmonar. Aunque fue sometido a una intervención quirúrgica, nunca logró recuperarse completamente.

Su última aparición pública en el estadio San Siro fue especialmente simbólica: participó como portador de la antorcha durante la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina, compartiendo ese momento con el histórico capitán del Inter, Giuseppe Bergomi.

Como homenaje a una carrera extraordinaria, el AC Milan retiró el dorsal número 6, un reconocimiento reservado para quienes trascienden el deporte y se convierten en parte de la identidad de un club.

Con su partida, el fútbol pierde a un defensor excepcional, a un líder ejemplar y a una de las figuras más respetadas que ha dado el balompié italiano. Su legado permanecerá imborrable en la historia del Milan y del fútbol mundial.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Email
WhatsApp