El Manchester City volvió a reinar en la Copa de Inglaterra tras derrotar 1-0 al Chelsea FC en la final de la FA Cup disputada este sábado en Wembley, gracias a un espectacular gol de tacón de Antoine Semenyo que quedará grabado entre las mejores definiciones en la historia reciente del torneo.
El conjunto dirigido por Pep Guardiola puso fin a dos finales consecutivas perdidas en la competición —ante el Manchester United en 2024 y Crystal Palace en 2025— y levantó nuevamente el trofeo tres años después de su última consagración.
La jugada decisiva llegó en la segunda mitad. Erling Haaland realizó un inteligente movimiento por la banda derecha del área y cedió el balón hacia atrás para Semenyo, quien definió de tacón con enorme calidad hacia el palo largo, dejando sin opciones al guardameta blue.
El título representa el vigésimo trofeo de Guardiola al frente del City y el segundo de la temporada, luego de conquistar previamente la Copa de la Liga. Además, mantiene vivas las aspiraciones del club celeste en la pelea por la Premier League, donde continúa presionando al Arsenal FC a falta de dos jornadas para el final del campeonato.
Los Citizens atraviesan un gran momento doméstico, acumulando ya 21 partidos consecutivos sin conocer la derrota en competiciones inglesas. Si el Arsenal vence al Burnley, la diferencia será de cinco puntos, aunque el City tendrá la oportunidad de reducirla nuevamente cuando enfrente al Bournemouth en su penúltimo encuentro liguero.
Para el Chelsea, en cambio, la derrota prolonga una preocupante sequía en el fútbol inglés. Los londinenses suman ya cuatro finales de copa perdidas desde 2020 y no conquistan un título nacional desde 2018, precisamente en la FA Cup. Además, el equipo dirigido por los Blues sigue comprometido en la lucha por puestos europeos, ya que su novena posición actual en la Premier League lo dejaría fuera de competiciones continentales la próxima temporada.
En una tarde de alta tensión y emociones en Wembley, el Manchester City encontró en Semenyo al héroe inesperado de una final que puede marcar el rumbo de un cierre de temporada todavía lleno de objetivos para el equipo de Guardiola.