El final de la temporada de la NBA ha traído una decisión poco común que podría influir directamente en la carrera por los premios individuales. La liga, junto a la Asociación Nacional de Jugadores (NBPA), confirmó que Luka Dončić y Cade Cunningham serán elegibles para galardones como el MVP y las selecciones All-NBA, pese a no cumplir con el mínimo de 65 partidos establecido en el convenio colectivo.
Dončić, estrella de Los Angeles Lakers, disputó 64 encuentros, mientras que Cunningham, líder de Detroit Pistons, participó en 63. En ambos casos, la liga aplicó la cláusula de “circunstancias extraordinarias”, permitiendo su inclusión en las boletas oficiales.
En el caso del esloveno, su ausencia en dos partidos se debió al nacimiento de su hija en su país natal, un motivo personal que fue considerado válido por las autoridades. Por su parte, Cunningham se perdió 12 juegos tras sufrir un colapso pulmonar diagnosticado a mediados de marzo, una situación médica que también justificó su excepción.
“La NBA y la NBPA acordaron que, considerando todas las circunstancias de Cunningham y Dončić, ambos jugadores reunían los requisitos para recibir premios”, señalaron ambas entidades en un comunicado conjunto.
Dončić, quien además se consolidó como máximo anotador de la temporada y figura entre los principales candidatos al MVP, agradeció públicamente la decisión. El base expresó que fue un honor poder estar presente en un momento tan importante de su vida personal, sin que ello comprometiera su elegibilidad en la liga.
No todos los casos corrieron con la misma suerte. Anthony Edwards, de Minnesota Timberwolves, intentó acogerse a la misma cláusula tras disputar 60 partidos, pero su apelación fue rechazada por un árbitro independiente. Su entrenador, Chris Finch, manifestó su inconformidad y solicitó mayor claridad en los criterios utilizados.
Mientras tanto, otras figuras clave lograron cumplir con el requisito en el tramo final de la campaña. Victor Wembanyama, de San Antonio Spurs, alcanzó los 65 partidos en el penúltimo juego, manteniéndose en la contienda por el MVP y el premio al Jugador Defensivo del Año. Asimismo, Nikola Jokić, de Denver Nuggets, aseguró su elegibilidad en la última jornada de la fase regular, reforzando su candidatura tras otra temporada dominante en la que lideró la liga en rebotes y asistencias.
La decisión sobre Dončić y Cunningham reabre el debate sobre la flexibilidad de las normas en situaciones excepcionales, en una temporada donde cada partido ha sido determinante no solo para la clasificación, sino también para el reconocimiento individual.