Aunque la República Dominicana ha tenido mayor visibilidad en la NBA, algunos de sus hijos también han dejado una huella importante en la exigente Liga ACB de España, también conocida como Liga Endesa. Reconocida como la segunda mejor liga de baloncesto del mundo después de la NBA, la ACB ha sido terreno fértil —aunque retador— para el talento quisqueyano.
Todo comenzó en 1983 con Chicho Sibilio, un nativo de Haina que debutó con el FC Barcelona y se convirtió en el primer dominicano en jugar en la liga. Sibilio rompió esquemas en el baloncesto español con su talento ofensivo, al punto de ser el primero en alcanzar los 6,000 puntos y los 650 triples en la historia de la ACB. También ganó el premio al Mejor Sexto Hombre en 1990 y jugó un total de 348 partidos entre el Barça y el Taugrés Vitoria.
Uno de los jugadores más constantes y respetados fue Eulis Báez, quien debutó en 2009 y disputó 415 partidos con cinco equipos distintos: Valladolid, Joventut, Gran Canaria, Manresa y Real Betis. Reconocido por su inteligencia en cancha y liderazgo, Báez se consolidó como una figura sólida del baloncesto español durante más de una década.
Otros dominicanos han tenido pasos más breves, pero no menos importantes. Manny Quezada tuvo una destacada actuación en la LEB Oro que le valió un contrato con el FIATC Joventut en 2012, año en que también Edgar Sosa tuvo una corta aparición de dos partidos con el Blancos de Rueda Valladolid.
Sadiel Rojas, por su parte, tuvo una larga trayectoria con UCAM Murcia, donde jugó durante nueve temporadas (2014–2023) y se convirtió en un referente histórico del club con 292 partidos disputados. Su entrega y liderazgo dentro y fuera de la cancha lo convirtieron en uno de los dominicanos más queridos en la ACB.
James Feldeine llegó a la liga en 2020 con el Real Betis, donde tuvo un rendimiento notable, promediando 14.9 puntos, 2.3 rebotes, 2.5 asistencias y 1.2 robos en 34 partidos.
Haina sigue produciendo talento: Ángel Delgado, otro nativo de este municipio, jugó con el Estudiantes en 2020 y luego con el Bilbao Basket en 2021. En paralelo, Mike Torres participó en 41 partidos con el Coosur Real Betis entre 2020 y 2022.
En 2023, Rigoberto Mendoza, conocido como “El Vikingo”, fichó con el Monbus Obradoiro, aunque su participación fue discreta. L.J. Figueroa y Ángel Núñez también tuvieron minutos con el Leyma Coruña, mientras que Omar Silverio sumó breves apariciones con el Surne Bilbao y Covirán Granada.
La campaña 2025-26 marca un hito en la historia dominicana dentro de la ACB. Andrés Feliz, flamante campeón con el Real Madrid, regresa para defender la corona. Jean Montero, en el Valencia Basket, promete ser una de las caras más mediáticas de la temporada. El debut de Chris Duarte con el Unicaja Málaga ha generado grandes expectativas, especialmente al compartir equipo con otro quisqueyano, Tyson Pérez, en uno de los equipos más sorprendentes del curso.
Joel Soriano, por su parte, está en calidad de préstamo con el Cazademont Zaragoza, sumándose a esta nueva camada que busca consolidar el nombre de República Dominicana en el baloncesto europeo.
Aunque la historia dominicana en la ACB no ha sido tan numerosa como en la NBA, el impacto de sus representantes ha sido significativo. Desde la leyenda de Sibilio hasta el talento emergente de Montero, Duarte y Feliz, los jugadores quisqueyanos continúan ganando terreno en una liga donde el baloncesto se juega con cerebro tanto como con físico.