
Tarik Skubal abrirá por Los Ángeles frente a Jacob Misiorowski, en un duelo de lanzadores que acapara la atención antes del inicio de la serie.
Los Dodgers de Los Ángeles y los Cerveceros de Milwaukee definieron sus alineaciones para el primer partido de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional (SCLN), programado para las 8:00 de la noche de este domingo en el American Family Field.
El dirigente Dave Roberts colocó a Mookie Betts como primer bate y campocorto, seguido por Freddie Freeman en la inicial. Will Smith ocupará la receptoría, mientras que Shohei Ohtani será el bateador designado y cuarto en el orden ofensivo.
Teoscar Hernández estará en el jardín izquierdo y bateará quinto, seguido por Max Muncy en la tercera base y Andy Pages en el jardín central. Kyle Tucker ocupará el octavo turno y defenderá el jardín derecho, mientras que Enrique Hernández completará la alineación desde la segunda base.
Para abrir el encuentro, Los Ángeles confiará en el zurdo Tarik Skubal, quien tendrá la misión de contener una ofensiva de Milwaukee que buscará aprovechar su condición de local para tomar ventaja desde el primer compromiso.
Por su parte, el dirigente Pat Murphy designó a Jackson Chourio como primer bate y jardinero izquierdo. Brice Turang estará en la segunda base, William Contreras detrás del plato y Jake Bauers en la inicial.
Andrew Vaughn será el bateador designado, seguido por Garrett Mitchell en el jardín central, Cooper Pratt en el campocorto, Luis Lara en el jardín derecho y Joey Ortiz en la tercera base.
La responsabilidad de subir al montículo recaerá sobre el derecho Jacob Misiorowski, quien buscará imponer su potente recta y mantener a raya a una de las alineaciones más temidas de las Grandes Ligas. Su desempeño durante la temporada, con una efectividad de 1.80 según los datos suministrados, lo coloca como una de las principales cartas de Milwaukee para comenzar la serie con una victoria.
El enfrentamiento entre Skubal y Misiorowski añade un atractivo especial al inicio de la Serie de Campeonato. Ambos abridores tendrán el desafío de marcar el ritmo del partido y evitar que sus rivales encuentren temprano oportunidades de producir carreras.
Con dos equipos decididos a dar el primer golpe, la atención estará puesta en la capacidad de los lanzadores para dominar y en la respuesta de dos ofensivas con talento suficiente para cambiar el rumbo del encuentro en cualquier momento.