Cuando comenzaron a circular versiones de que los Gigantes de San Francisco estaban dispuestos a escuchar ofertas por Rafael Devers, pocos imaginaban que la mejor respuesta del dominicano llegaría con el bate.
Lejos de distraerse por las especulaciones sobre su futuro, Devers ha protagonizado uno de los mejores momentos ofensivos de su temporada. En los 19 partidos disputados desde que su nombre apareció en los reportes de prensa, el antesalista ha conectado nueve cuadrangulares, remolcado 14 carreras y bateado para .294, acompañado de un impresionante OPS de 1.120.
Los rumores surgieron los días 16 y 17 de junio, cuando diversos medios estadounidenses, entre ellos el analista Jon Heyman, informaron que San Francisco estaba dispuesto a considerar un cambio por el toletero dominicano. En ese momento, Devers atravesaba un rendimiento discreto: promedio de .235, nueve jonrones, 33 carreras impulsadas y un OPS de .706 en sus primeros 72 encuentros de la campaña.
Desde entonces, la historia ha sido muy distinta.
Además del notable aumento en su producción ofensiva, Devers ha mejorado significativamente su disciplina en el plato. Su porcentaje de ponches descendió al 18.8 % durante ese tramo, mientras que su tasa de boletos aumentó hasta el 12.2 %, reflejando un bateador mucho más paciente y efectivo.
El repunte también se ha visto reflejado en sus métricas avanzadas. Su OPS+, que llegó a caer hasta 80 durante la temporada, se ha elevado hasta 120 gracias a este espectacular desempeño ofensivo.
Una semana después de que surgieran los primeros rumores, el presidente de operaciones de béisbol de los Gigantes, Buster Posey, confirmó que la organización no cerraba la puerta a ningún movimiento antes de la fecha límite de cambios.
«Todas las opciones están sobre la mesa» y el club permanece «abierto a todo lo que pueda mejorar el equipo», declaró Posey a MLB.com.
La situación deportiva de San Francisco explica parte de esa postura. Con récord de 38-53, los Gigantes se encuentran a 21 juegos del liderato de la División Oeste de la Liga Nacional y a 11.5 partidos del último puesto de comodín, un panorama que mantiene abierta la posibilidad de realizar movimientos importantes antes del cierre del mercado.
Devers tiene contrato garantizado por 226 millones de dólares hasta la temporada de 2033 y, a diferencia de otros acuerdos millonarios dentro de la organización, su contrato no incluye una cláusula de no cambio, lo que facilita una posible negociación si el equipo decide dar ese paso.
Con la fecha límite para realizar cambios fijada para el 3 de agosto, el futuro del estelar bateador dominicano sigue siendo objeto de especulación. Mientras tanto, Devers continúa haciendo lo que mejor sabe: responder dentro del terreno de juego y elevar su valor a fuerza de batazos.