Deschamps se quita presión y coloca a España como máxima favorita al título mundial.

Didier Deschamps arrancará este martes su última aventura mundialista al frente de Francia, pero lo hará sin aceptar el papel de principal candidato al título. En la víspera del debut de los Bleus frente a Senegal, el técnico francés sorprendió al señalar a España como la gran favorita para conquistar el Mundial de 2026.

El seleccionador, que sabe perfectamente lo que significa levantar la Copa del Mundo tanto como jugador en Francia 1998 como entrenador en Rusia 2018, considera que la nueva generación francesa aún debe demostrar su valía en la máxima competición del fútbol.

“Francia tiene potencial para ganar, sobre todo si se tiene en cuenta lo que hizo en los dos últimos Mundiales. Pero muchos de nuestros futbolistas vivirán esta experiencia por primera vez”, explicó Deschamps durante su comparecencia ante los medios.

Por ese motivo, el técnico de 57 años evitó colocar a su selección por encima del resto de aspirantes.

“No veo a Francia como un equipo superior a los demás. Para mí, el favorito absoluto es España. No tengo ninguna duda”, afirmó con contundencia.

La selección francesa, liderada por figuras como Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé y Michael Olise, afrontará su estreno ante Senegal en el MetLife Stadium de East Rutherford, escenario que también albergará la final del torneo el próximo 19 de julio.

Aunque Deschamps considera fundamental comenzar con buen pie, recordó que un tropiezo inicial no necesariamente condena las aspiraciones de un candidato.

“El primer partido es muy importante porque marca el inicio del torneo, pero no es decisivo. Todavía quedan otros dos encuentros en la fase de grupos. Además, todos recordamos que Argentina perdió su debut en Catar 2022 y terminó siendo campeona”, señaló.

El entrenador francés también elogió a su primer rival, una selección senegalesa que llega con argumentos suficientes para complicar a cualquiera.

“Tienen un gran potencial ofensivo, un centro del campo muy sólido y una defensa bien organizada. Será un enfrentamiento de alto nivel para ambos equipos, pero eso es precisamente lo que exige una Copa del Mundo”, comentó.

Francia compartirá el Grupo I con Senegal, Irak y Noruega, selección encabezada por la estrella goleadora Erling Haaland.

Uno de los focos de atención en el conjunto francés estará sobre Ousmane Dembélé, reciente ganador del Balón de Oro gracias a una extraordinaria temporada con el PSG.

Las lesiones han acompañado gran parte de la carrera del extremo, pero Deschamps confía en que pueda trasladar su mejor versión al escenario mundialista.

“Tiene muchas ganas de ser decisivo, como lo ha sido con su club. Ha tenido algunos problemas físicos esta temporada, pero si está a su mejor nivel será un enorme valor añadido para Francia”, aseguró.

A su lado compareció N’Golo Kanté, uno de los veteranos de la plantilla francesa y campeón del mundo en Rusia 2018. El mediocampista restó importancia a la histórica derrota sufrida por Francia ante Senegal en el Mundial de 2002, cuando los africanos sorprendieron al vigente campeón en el partido inaugural.

“Yo era simplemente un espectador en aquel momento. Recuerdo el éxito de Senegal, pero nosotros no buscamos ninguna revancha. Nuestro único objetivo es llegar lo más lejos posible en este Mundial”, afirmó.

A sus 35 años, Kanté afronta su segunda Copa del Mundo con la misma ambición de siempre. Francia inicia el camino con la ilusión intacta, aunque su seleccionador prefiera que el foco del favoritismo apunte hacia España.

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