Dave Roberts alcanza las 1,000 victorias y hace historia en el triunfo de los Dodgers sobre los Atléticos.

Dave Roberts sigue construyendo un legado que ya ocupa un lugar privilegiado en la historia de las Grandes Ligas. El dirigente de los Dodgers de Los Ángeles alcanzó el martes la victoria número 1,000 de su carrera como mánager, convirtiéndose en el estratega que menos partidos ha necesitado para alcanzar esa cifra, tras el triunfo de su equipo por 9-3 sobre los Atléticos.

La histórica victoria llegó en el juego número 1,606 de Roberts al frente de un equipo de Grandes Ligas, superando la marca establecida por Cap Anson, quien había alcanzado las 1,000 victorias en 1,641 encuentros, un récord que permanecía vigente desde 1893.

Los Dodgers respaldaron la histórica noche de su dirigente con una contundente actuación ofensiva. Tommy Edman fue la gran figura al conectar cuatro imparables, incluido su primer cuadrangular de la temporada, además de remolcar cuatro carreras para liderar la cuarta victoria consecutiva de Los Ángeles y la séptima en sus últimos ocho compromisos.

El regreso de Edman ha comenzado a rendir frutos para la organización angelina. Tras perderse los primeros 73 partidos de la campaña mientras se recuperaba de una cirugía en el tobillo derecho, el versátil jugador castigó el primer lanzamiento del abridor Jeffrey Springs en la tercera entrada, enviando una recta quebrada al otro lado de la cerca para un jonrón de tres carreras que cambió el rumbo del encuentro.

Edman no se detuvo ahí. Añadió un hit en el quinto episodio y produjo otra carrera con un sencillo en la séptima entrada. Mookie Betts también aportó significativamente a la ofensiva al conectar tres imparables, mientras que el venezolano Miguel Rojas sumó un cuadrangular para ampliar la ventaja de los Dodgers.

Desde el montículo, Justin Wrobleski firmó una de las mejores actuaciones de su carrera. El derecho trabajó siete entradas, permitió tres carreras y siete hits, no concedió bases por bolas y estableció una marca personal con 11 ponches para mejorar su récord a 10-2 en la temporada. Brock Stewart y Wyatt Mills completaron el trabajo desde el bullpen retirando a tres bateadores cada uno.

Por los Atléticos, Jeffrey Springs cargó con la derrota tras permitir seis carreras y ocho imparables en cinco entradas y un tercio, dejando su marca en 3-8.

La noche, sin embargo, perteneció a Dave Roberts. En una organización acostumbrada a los éxitos, el dirigente escribió un nuevo capítulo dorado en la historia del béisbol, alcanzando una cifra reservada para los grandes y haciéndolo a un ritmo que ningún otro mánager había conseguido antes.

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