El lanzador dominicano Cristopher Sánchez firmó una actuación histórica la noche del sábado al lanzar juego completo y blanquear 6-0 a los Pittsburgh Pirates, guiando a los Philadelphia Phillies con una de las mejores salidas de su carrera en las Grandes Ligas.
Sánchez (5-2) estuvo prácticamente intratable desde el primer inning. El zurdo trabajó las nueve entradas, permitió apenas seis imparables, no concedió boletos y ponchó a 13 bateadores, estableciendo una nueva marca personal de abanicados en un partido. Además, consiguió la segunda blanqueada de su carrera y extendió a 29 entradas y dos tercios su racha sin permitir carreras, reduciendo su efectividad a un impresionante 1.82.
El dominio del dominicano comenzó desde temprano. Retiró a los primeros 11 bateadores que enfrentó y mantuvo bajo control a la ofensiva de Pittsburgh durante toda la noche. Solo en la novena entrada enfrentó cierta amenaza, cuando los Piratas colocaron corredores en primera y tercera con un out. Sin embargo, Sánchez respondió con sangre fría: ponchó a Marcell Ozuna para llegar a 13 chocolates y luego obligó a Nick Yorke a conectar un rodado para cerrar magistralmente el encuentro.
La ofensiva de Filadelfia respaldó rápidamente a su abridor. En el primer episodio, Trea Turner abrió con sencillo y luego Kyle Schwarber recibió boleto antes de que Bryce Harper desapareciera la pelota con un monumental jonrón de tres carreras y 457 pies que impactó la pantalla del bateador del PNC Park.
Turner y Alec Bohm conectaron dos hits cada uno, mientras Schwarber añadió un sencillo remolcador para ampliar la ventaja de los Phillies, quienes mejoraron su marca a 23-23 tras ganar 14 de sus últimos 18 encuentros.
El triunfo también marcó un debut victorioso para Dusty Wathan, quien fungió como dirigente interino de Filadelfia en ausencia de Don Mattingly.
Por los Piratas, el joven abridor Bubba Chandler (1-5) volvió a mostrar problemas de control. El derecho otorgó cuatro bases por bolas en apenas tres entradas de labor y elevó a 31 su total de boletos en la temporada, la cifra más alta de las Grandes Ligas.
La brillante presentación de Cristopher Sánchez confirmó nuevamente el gran momento que vive el dominicano, convertido en una de las piezas más sólidas de la rotación de Filadelfia.