Filadelfia. El lanzador dominicano Cristopher Sánchez continúa escribiendo una de las historias más impresionantes de la temporada 2026 en las Grandes Ligas. El zurdo de los Philadelphia Phillies acumula una extraordinaria racha de 44.2 entradas consecutivas sin permitir carreras, colocándose a las puertas de marcas históricas y acercándose al legendario récord de 59 entradas sin anotaciones establecido por Orel Hershiser con los Dodgers de Los Ángeles en 1988.
La hazaña más reciente de Sánchez llegó tras una dominante actuación frente a San Diego, que extendió una cadena que ya supera el récord de franquicia de los Phillies de 41 entradas consecutivas sin permitir carreras, impuesto por el miembro del Salón de la Fama Grover Cleveland Alexander en 1911.
Con apenas 29 años, Sánchez ha sido prácticamente intocable durante las últimas semanas. En mayo firmó una marca de 4-0, con 45 ponches y apenas tres boletos en 39 entradas, completando uno de los meses más dominantes registrados por un abridor en la historia reciente del club.
Uno de los episodios más comentados de esta racha ocurrió antes de un enfrentamiento contra su compatriota dominicano Marcell Ozuna, quien le había advertido que le conectaría un cuadrangular. La respuesta de Sánchez fue contundente: lo retiró por la vía del ponche en cuatro ocasiones y terminó el encuentro con 13 abanicados.
«No fue una buena idea hacerlo enojar», comentó entre risas el receptor de los Phillies, JT Realmuto.
La efectividad de Sánchez se sustenta en un repertorio de élite encabezado por un sinker devastador, un slider preciso y un cambio de velocidad que ha desconcertado a los bateadores durante toda la campaña. Su cambio promedia 86.5 millas por hora y limita a los rivales a un promedio de apenas .153.
Antes de su apertura contra los Padres, el dominicano exhibía marca de 6-2 con una efectividad de 1.47, la mejor de todas las Grandes Ligas.
Su dominio ha sido tan constante que ha lanzado al menos siete entradas sin permitir carreras en cinco aperturas consecutivas. De mantener ese ritmo durante dos salidas más y una entrada adicional, podría superar el récord histórico de Hershiser.
El propio Orel Hershiser ha seguido de cerca la impresionante actuación del dominicano y no escatimó elogios hacia el lanzador de Filadelfia.
«Por lo que veo, es muy, muy especial. Su cambio de velocidad, su atletismo y su habilidad para variar la velocidad de sus lanzamientos a ambos lados del plato lo convierten en un lanzador extraordinario», afirmó el exastro de los Dodgers.
Hershiser incluso aseguró que, si Sánchez logra romper su récord, lo recibiría con el mismo respeto que recibió de Don Drysdale cuando superó la marca en 1988.
«Si Cristopher lo consigue, será un honor ser mencionado junto a él», expresó.
La racha de Sánchez ya figura entre las más largas desde el inicio de la Era de la Pelota Viva en 1920. Además, en el Citizens Bank Park acumula 28.2 entradas consecutivas sin permitir carreras, la tercera mejor marca en la historia del estadio, solo detrás de Roy Halladay (33 en 2010) y Cliff Lee (29 en 2011).
Su ascenso a la élite ha sido progresivo. En 2025 terminó como subcampeón del Premio Cy Young de la Liga Nacional tras registrar récord de 13-5, efectividad de 2.50 y 212 ponches en 202 entradas.
Ese desempeño llevó a los Phillies a recompensarlo en marzo con una extensión contractual de 104 millones de dólares por seis temporadas, un acuerdo que refleja la enorme confianza de la organización en el dominicano.
La historia de Sánchez también es una de las transacciones más favorables para Filadelfia en años recientes. Firmado originalmente por los Rays de Tampa Bay como agente libre internacional en 2013, llegó a los Phillies en 2019 a cambio del infielder Curtis Mead, en un movimiento que pasó prácticamente desapercibido.
Hoy, junto a Zack Wheeler, forma una de las duplas más sólidas de las Grandes Ligas y ha sido pieza fundamental en la recuperación de unos Phillies que comenzaron la temporada con récord de 9-19 y han vuelto a meterse en la pelea por los puestos de postemporada.
Mientras tanto, cada entrada sin permitir carreras acerca más al dominicano a una marca considerada durante décadas casi inalcanzable. Y con cada salida, Cristopher Sánchez sigue demostrando que está listo para inscribir su nombre junto a las más grandes leyendas del pitcheo en la historia de las Grandes Ligas.