Madrid, España. – Cristiano Ronaldo continúa rompiendo récords dentro y fuera del campo. El astro portugués ha sido nombrado nuevamente como el futbolista mejor pagado del mundo en 2025, según la prestigiosa lista anual publicada por la revista Forbes. Con ingresos totales de 239 millones de euros, el delantero del Al Nassr de Arabia Saudí consolida su posición como una figura dominante en el fútbol y en el marketing deportivo global.
Este liderazgo no es nuevo para Ronaldo, quien encabeza este ranking desde 2019. A pesar de que sus ingresos disminuyeron ligeramente en comparación con 2024 —cuando ganó 263 millones—, el portugués mantiene la cima gracias a su millonario contrato con el Al Nassr, vigente hasta 2027, y a su inagotable cartera de patrocinadores internacionales.
Las cifras de Ronaldo lo colocan en un nivel histórico. Solo el boxeador estadounidense Floyd Mayweather ha conseguido superar los ingresos anuales del portugués. En 2015, Mayweather acumuló 256 millones de euros y volvió a alcanzar los 243 millones en 2018, principalmente gracias a combates multimillonarios y acuerdos promocionales. Desde entonces, ningún otro atleta ha rozado esos números, salvo Ronaldo en esta temporada.
Una de las grandes sorpresas de la lista de 2025 es la entrada del joven español Lamine Yamal, quien a sus 18 años figura ya entre los diez futbolistas mejor pagados del planeta. Con ingresos estimados en 37 millones de euros, Yamal demuestra que no solo es una promesa sobre el césped, sino también una figura comercial emergente con un futuro brillante tanto en el fútbol como en el mundo empresarial.
El caso de Cristiano Ronaldo confirma una tendencia que ha venido creciendo en los últimos años: el deporte ya no se limita al rendimiento dentro del campo. La combinación de talento, carisma, estrategia de marca y presencia en mercados internacionales como el de Arabia Saudí han convertido a figuras como Ronaldo en auténticas multinacionales andantes.
A medida que nuevos talentos como Lamine Yamal ascienden en el panorama global, el futuro del fútbol parece encaminado a una era en la que la excelencia deportiva irá de la mano con la influencia mediática y comercial.