El conjunto dirigido por Lionel Scaloni llega al cierre de esta primera fase con la tranquilidad de haber cumplido su objetivo inicial. Las victorias ante Argelia (3-0) y Austria (2-0) no solo sellaron la clasificación, sino que además mostraron una versión dominante de la vigente campeona del mundo, con un Messi decisivo y en estado de gracia.
Sin embargo, el contexto invita a las rotaciones. El duelo frente a Jordania, ya eliminado del torneo, aparece en el calendario como una oportunidad perfecta para dosificar esfuerzos y dar minutos a jugadores menos habituales. Aun así, la presencia del capitán no está descartada. Todo lo contrario: el propio Messi, fiel a su competitividad habitual, no parece dispuesto a pedir descanso.
A sus 39 años recién cumplidos, el ’10’ argentino ha sido la gran figura del torneo hasta el momento. Cinco goles en dos partidos lo colocan como máximo artillero y lo mantienen en la pelea por la Bota de Oro. Su influencia ha sido total, no solo por las cifras, sino por la sensación constante de que cada balón que pasa por sus pies puede cambiar el partido.
“Estoy bien físicamente”, dejó claro tras el último encuentro ante Austria, donde firmó un gol y volvió a ser determinante hasta el final. “El técnico decidirá si juego o no, o cuánto juego. Yo me siento en condiciones”, añadió, dejando abierta la puerta a una nueva aparición.
La decisión final, como siempre, será de Scaloni. El seleccionador argentino maneja la posibilidad de una alineación alternativa, aunque con matices. No se descarta que Messi tenga minutos o incluso que parta desde el inicio, especialmente en un Mundial en el que cada actuación del capitán se vive como un acontecimiento.
La idea del cuerpo técnico pasa por llegar con la plantilla lo más fresca posible a los cruces de eliminación directa, que comenzarán el 3 de julio en Miami. En ese plan también entra el equilibrio entre descanso y ritmo competitivo, una ecuación que no siempre es sencilla.
En ese escenario, otros nombres ganan protagonismo. Julián Álvarez apunta a su primera titularidad en el torneo, tras arrastrar molestias en el tobillo, en un duelo clave para afianzarse en la rotación ofensiva junto a Lautaro Martínez, con quien compite por un puesto en el once.
En defensa, las modificaciones parecen aún más probables. Nicolás Otamendi podría regresar al equipo, mientras que otras piezas como Gonzalo Montiel o Marcos Senesi también se perfilan como alternativas en una zaga condicionada por lesiones y tarjetas.
En el mediocampo, la situación de Leandro Paredes, apercibido, abre la puerta a opciones como Exequiel Palacios o Giovani Lo Celso, en un partido que servirá también para gestionar cargas en una plantilla exigida al máximo.
Otro foco de atención estará en la portería, donde Emiliano Martínez, el ‘Dibu’, podría mantener su lugar pese a haber llegado al torneo con falta de ritmo competitivo tras una lesión reciente.
Más allá del once, el partido también se presenta como una vitrina para jóvenes talentos como Nico Paz, uno de los nombres propios a seguir en el proyecto argentino. Su rendimiento en este Mundial podría incluso influir en su futuro inmediato a nivel de clubes.
Con todo prácticamente resuelto en la clasificación, Argentina se mueve entre la prudencia y la tentación. Rotar, sí. Cuidar piernas, también. Pero prescindir de Messi, incluso en un partido aparentemente intrascendente, sigue siendo una decisión que nadie toma a la ligera.
Porque con el capitán en el campo, incluso un trámite deja de serlo.