Colt Keith hace historia con tres jonrones y lidera la paliza de los Tigres sobre los Astros.

En una noche que quedará grabada en la memoria de Detroit, Colt Keith se vistió de héroe absoluto al conectar tres cuadrangulares y producir seis carreras para guiar a los Detroit Tigers a una contundente victoria 9-3 sobre los Houston Astros.

A sus 24 años, Keith no solo firmó el mejor partido de su joven carrera, sino que también hizo historia dentro de la franquicia: se convirtió en el jugador más joven de los Tigres en lograr un juego de tres jonrones desde 1955, un hito que lo coloca en una lista muy exclusiva en la historia del equipo.

Desde temprano, Detroit dejó claro que no iba a especular. Kevin McGonigle abrió el marcador con un jonrón en la segunda entrada, encendiendo una ofensiva que no tardó en explotar. Poco después, Keith conectó su primer vuelacercas de la noche en la tercera entrada, y Detroit Tigers amplió la ventaja con el poder de Spencer Torkelson, quien también mandó la pelota fuera del parque para poner el juego 5-0.

Aunque Houston intentó reaccionar, no fue suficiente. En la tercera entrada, el venezolano José Altuve y el dominicano Isaac Paredes respondieron con jonrones consecutivos que recortaron la diferencia a 5-3 y encendieron brevemente las esperanzas de los locales.

Pero esa chispa no duró mucho.

Keith volvió a aparecer en el momento clave: en la séptima entrada disparó su segundo cuadrangular de la noche, esta vez remolcando dos carreras más para volver a estirar la ventaja. Y como si el espectáculo necesitara un cierre perfecto, en la novena entrada completó su triplete de jonrones con un batazo solitario hacia el jardín izquierdo que selló la victoria.

La ofensiva de Detroit también se benefició de un pelotazo que impulsó carrera en la primera entrada y de un pass ball del receptor Christian Vázquez, que permitió otra anotación en la quinta.

Desde el montículo, Kyle Finnegan se llevó la victoria tras lanzar una quinta entrada sólida de apenas un hit, consolidando el trabajo de un cuerpo de lanzadores que supo contener los intentos de remontada de Houston.

En contraste, el abridor Kai-Wei Teng no tuvo su mejor noche, permitiendo cinco carreras en seis hits, aunque logró ponchar a nueve bateadores.

Al final, la historia de la noche tuvo un solo nombre propio: Colt Keith, quien no solo lideró el triunfo, sino que encendió a toda una franquicia con una actuación que ya empieza a circular entre las más memorables del siglo para los Detroit Tigers.

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