CLEVELAND, OHIO — Lo que parecía una temporada perdida terminó convirtiéndose en una de las remontadas más asombrosas en la historia del béisbol. Contra todo pronóstico, los Cleveland Guardians aseguraron su boleto a la postemporada este sábado tras vencer 3-2 a los Texas Rangers en Progressive Field, en una noche cargada de dramatismo que terminó con un pelotazo a C.J. Kayfus con las bases llenas y dos outs en la novena entrada.
Este resultado no solo selló su presencia en los playoffs de la Liga Americana, sino que podría ser apenas el inicio de una gesta aún más grande. Una victoria más o una derrota de los Tigres de Detroit este domingo, convertiría a los Guardians en campeones de la División Central por segundo año consecutivo.
La temporada de Cleveland ha sido una auténtica montaña rusa. El 6 de julio, luego de perder su décimo juego consecutivo, el equipo cayó a un récord de 40-48, ubicándose a 15.5 juegos de los Tigres en la división y con apenas un 2.5% de probabilidades de alcanzar la postemporada, según FanGraphs. Para cualquier otro equipo, ese habría sido el punto de quiebre. Para los Guardians, fue el comienzo de una resurrección histórica.
Desde entonces, el equipo ha tenido múltiples rachas de victorias interrumpidas por caídas breves, pero mantuvieron el enfoque. Especialmente notable fue su récord de 18-4 desde principios de septiembre, incluyendo seis triunfos consecutivos ante los Tigres, lo que les permitió obtener el criterio de desempate sobre sus rivales divisionales.
Si logran quedarse con la división, superarían el récord de los Bravos de 1914, quienes remontaron una desventaja de 15 juegos para ganar el banderín, marcando la mayor diferencia superada para ganar una división en la historia de las Grandes Ligas.
Una vez más, el dominicano José Ramírez ha sido el alma de esta franquicia. A sus 32 años, el tercera base continúa como un candidato sólido al MVP, impulsando a los Guardians tanto con el bate como con su liderazgo en el terreno. Ya no es un secreto para nadie: Ramírez es el motor que mantiene a este equipo en marcha.
Junto a él, figuras como Steven Kwan, el novato Parker Messick desde la rotación, y un bullpen revitalizado han sido claves en la recta final. La organización también merece reconocimiento por su capacidad de adaptación y desarrollo de talento en momentos críticos.
El mánager Stephen Vogt, en su primer año al mando, nunca perdió la esperanza, ni siquiera en los momentos más oscuros. El 24 de agosto, tras una gira desastrosa que dejó al equipo con marca de 64-65, Vogt dejó clara su postura:
“Seguiremos luchando día a día hasta que descorchemos el champán o nos quedemos fuera. Así somos. Lucharemos día a día.”
Y así fue. Desde entonces, los Guardians han ganado 19 de sus últimos 26 encuentros, incluyendo un impresionante registro de 18-7 en septiembre que les permitió meterse por la ventana a la fiesta de octubre.
Con esta clasificación, Cleveland se convierte en apenas el cuarto equipo en la historia de la MLB en alcanzar la postemporada en una temporada en la que sufrieron una racha de 10 derrotas consecutivas, uniéndose a los Dodgers de 2017, los Bravos de 1982 y los Gigantes de 1951.
Además, regresan a la postemporada por séptima vez en la última década, consolidando una era de competitividad sostenida, a pesar de los altibajos.
Todo dependerá de los resultados del domingo. Si Cleveland gana o Detroit pierde, los Guardians se coronarán campeones de división y serán anfitriones de una Serie de Comodines contra Detroit o Boston, según los otros resultados. Si ocurre lo contrario, Cleveland entrará a la ronda de comodines como visitante.
Sin importar lo que depare el destino, los Guardians ya han escrito un capítulo memorable. En medio de lesiones, sanciones, traspasos y rachas devastadoras, el equipo se mantuvo unido y demostró que la perseverancia puede obrar milagros en el béisbol.
Por ahora, la ciudad de Cleveland puede celebrar una de las remontadas más improbables y emocionantes que ha visto el deporte. Y quién sabe, tal vez esta vez sí se descorche el champán… en noviembre.