Clayton Kershaw hizo historia este miércoles al convertirse en apenas el vigésimo lanzador en alcanzar los 3,000 ponches en su carrera, un logro que marcó un hito más en la trayectoria de uno de los mejores lanzadores de su generación.
El duelo frente a los Medias Blancas fue una noche llena de tensión y emoción para Kershaw, quien llegó a la cita con solo tres ponches pendientes para alcanzar la marca. Desde el primer inning, el Dodger Stadium se llenó de expectación y cada contacto del bateador con cuenta de dos strikes era recibido con un suspiro colectivo de la afición.
A pesar de que Kershaw llevó a ocho de sus primeros 11 bateadores a cuenta de dos strikes, no pudo concretar ponche alguno en esa primera parte del juego. Fue hasta el tercer inning cuando el cubano Miguel Vargas se convirtió en la víctima del zurdo, con un abanico a una curva. Más tarde, Lenyn Sosa también cayó por la vía del ponche, dejando a Kershaw con 92 lanzamientos para el sexto inning, momento en que el mánager Dave Roberts decidió mantenerlo en la lomita para buscar la histórica cifra.
El Dodger Stadium estalló en júbilo cuando Kershaw salió del dugout con 2,999 ponches en su cuenta. Y la espera terminó con el último out del sexto episodio, cuando Kershaw ponchó a Vinny Capra con un slider en la esquina exterior del plato, logrando el ponche número 3,000 de su carrera.
Este exclusivo club de lanzadores con 3,000 ponches cuenta con solo 20 miembros en toda la historia, y Kershaw es apenas el cuarto zurdo en ingresar, sumándose a leyendas como CC Sabathia, Randy Johnson y Steve Carlton. Además, es apenas el tercer pitcher que logra esta hazaña vistiendo un solo uniforme a lo largo de toda su carrera, uniéndose a Walter Johnson y Bob Gibson.
Con su familia presente y acompañado de la ovación de pie de los fanáticos que lo han seguido desde sus inicios, Kershaw celebró este momento con humildad. «Fue abrumador sentir eso», confesó. «No tengo grandes palabras, salvo que fue algo realmente especial».
Pese a que admitió que no tuvo su mejor desempeño esa noche, especialmente con el slider, Kershaw se mostró agradecido y emocionado. “Fue una noche tan especial en todos los sentidos. No podría haber pedido nada más”, comentó.
El propio Capra, el bateador ponchado para el histórico strikeout, expresó respeto y admiración: “Él lo ha hecho por mucho tiempo. Es un gran lanzador, hizo un gran lanzamiento y llegó a 3,000. Es un momento increíble para él”.
Kershaw, que debutó en las Grandes Ligas en 2008 con solo 20 años, ha cimentado una carrera que ya lo coloca como uno de los más grandes de la historia. Tres veces ganador del Cy Young, Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en 2014 y dos veces campeón de la Serie Mundial, su legado está más que asegurado y este nuevo logro solo corona una trayectoria brillante que seguramente lo llevará al Salón de la Fama.
El mánager Dave Roberts destacó la constancia y sacrificio de Kershaw: “Llegar a 3,000 ponches toma mucho tiempo, pruebas, tribulaciones, cirugías, rehabilitación, frustración y lágrimas. Seguir luchando, regresar y competir es algo muy difícil. Ahora puede decir que ha marcado todas las casillas”.
Por su parte, Kershaw valoró aún más su relación con los Dodgers, equipo con el que ha permanecido toda su carrera: “Los Dodgers también se han quedado conmigo. Sé que no todo ha sido perfecto. Estoy muy agradecido de poder decir que pasé toda mi carrera aquí y que la terminaré aquí”.
Este nuevo capítulo en la carrera de Clayton Kershaw no solo es un testimonio de su talento y perseverancia, sino también un regalo para la afición de Los Ángeles, que ha acompañado al as zurdo en cada paso de este camino histórico.