Los lanzadores dominicanos Emmanuel Clase y Luis Ortiz, ambos vinculados a un escándalo de apuestas deportivas que ha sacudido a las Grandes Ligas, comparecieron este martes por primera vez juntos ante el tribunal federal de Brooklyn. La audiencia estuvo marcada por la tensión, el silencio entre los imputados y un inusual apretón de manos ordenado por sus propios abogados.
El juez federal Kiyo Matsumoto fijó la próxima comparecencia para el 15 de enero, además de establecer de manera tentativa el 4 de mayo como fecha para la selección del jurado y el 11 de mayo para el inicio del juicio.
Clase y Ortiz, quienes militaban con los Cleveland Guardians al momento de los hechos, enfrentan cargos por supuestamente advertir a apostadores sobre los lanzamientos que realizarían en momentos específicos del juego. Esta información privilegiada habría permitido a terceros apostar con ventaja, constituyendo un serio delito federal.
Durante la audiencia, ambos peloteros se mantuvieron distantes y no cruzaron palabra. Las autoridades han impuesto, entre otras condiciones, la prohibición de comunicación entre ellos. Sin embargo, por recomendación de sus abogados, se vieron obligados a darse un breve y frío apretón de manos frente al juez.
Clase, vestido con un traje gris informal, y Ortiz, completamente de negro, se declararon no culpables de los cargos. Ambos permanecen en libertad bajo fianza mientras avanza el proceso judicial.
Ni Clase ni Ortiz ofrecieron declaraciones a la prensa a su salida del tribunal, manteniendo el hermetismo que ha caracterizado este caso desde que salió a la luz. El escándalo continúa generando repercusiones en el mundo del béisbol, a la espera de un juicio que promete revelar detalles explosivos sobre el alcance de las presuntas operaciones de apuestas.