El escolta dominicano Chris Duarte ha sido presentado oficialmente como nuevo jugador del Unicaja Málaga, en un acto que desbordó entusiasmo en el Parque del Oeste, junto al mar malagueño. Duarte, de 28 años y 1,96 metros, llega a la Liga Endesa (ACB) tras rechazar varias oportunidades de volver a la NBA, priorizando un nuevo comienzo en Europa que, según sus propias palabras, «le emociona».
Con contrato para las dos próximas temporadas y opción a una tercera, Duarte se convierte en el fichaje estrella del club andaluz, y ya ha generado una enorme expectación entre la afición malagueña. Su llegada se produce tras conquistar la liga puertorriqueña con los Vaqueros de Bayamón, donde promedió 19,5 puntos, 4,9 rebotes, 4,8 asistencias y 1,6 robos por partido.
Duarte fue claro sobre los motivos de su llegada a Europa: «Tenía oportunidades en la NBA, pero decidí rechazarlas porque quiero estabilidad en mi vida. Tengo tres hijos pequeños, ya no soy yo el importante. Allá donde ellos se sientan seguros y tengan una buena educación, allí voy a estar. Soy muy familiar».
El internacional dominicano, con experiencia en Indiana Pacers, Sacramento Kings y Chicago Bulls, valoró no solo el proyecto deportivo del Unicaja, sino también la calidad de vida que le ofrece la ciudad. «Cuando la oportunidad me llegó, empecé a investigar y todo lo que encontré sobre Málaga y el club fue positivo», confesó.
Su presentación fue un espectáculo de carisma y cercanía. Ataviado con el dorsal 27 y la nueva camiseta verde y morada del Unicaja, Duarte no dejó a ningún aficionado sin autógrafo ni fotografía. Incluso jugó una pachanga con el equipo local de baloncesto callejero ‘West Park’ y se divirtió lanzando a canasta con los más pequeños.
«Me han sorprendido y me han dejado sin palabras. La cultura y su gente… sinceramente, no esperaba este gran apoyo», dijo, visiblemente emocionado. Una pancarta que le pedía un mate «en la cara» sacó una sonrisa al jugador, quien respondió con un choque de manos y una promesa: «Eso lo dejamos para los partidos».
Duarte reconoció que no conocía al Unicaja antes de ser contactado, pero sí escuchó grandes cosas del club por parte de su excompañero en Indiana, Domantas Sabonis, de raíces malagueñas. «Sabonis siempre me hablaba maravillas de Málaga. Estaba muy contento cuando le dije que venía», reveló.
Además, destacó el papel del entrenador Ibon Navarro en su decisión y quedó impresionado con el ambiente del vestuario. «Veo que todos se apoyan. Eso es difícil de ver. Me fui a casa y le dije a mi esposa: ‘Este equipo tiene una química especial'», comentó.
Recuperado de una lesión lumbar, Duarte asegura que está entrenando bien, aunque todavía sin contacto. «Me encuentro bien, vamos mejorando día a día», tranquilizó. Con experiencia FIBA desde sus años de formación en República Dominicana, no teme el salto al baloncesto europeo: «Baloncesto es baloncesto en todas partes. Las reglas cambian, pero entiendo el juego».
Su ambición es clara: «¿Mi objetivo? Ganar. Lo demás viene solo». En cuanto a referentes, mencionó a Kobe Bryant y Chris Paul, aunque matizó con una sonrisa: «Mi jugador favorito soy yo mismo».
Con Duarte como nuevo buque insignia, el Unicaja competirá esta temporada por todos los títulos posibles: Liga Endesa, Copa del Rey, Supercopa, Liga de Campeones FIBA y la Copa Intercontinental. El escolta dominicano asume el desafío con personalidad y liderazgo, prometiendo dejar huella no solo por su juego, sino también por su compromiso con la ciudad y su afición.
La etapa europea de Chris Duarte comienza en Málaga, y lo hace bajo una promesa firme: «Estoy aquí para ganar».