La primera propuesta presentada por las Grandes Ligas para el próximo acuerdo de negociación colectiva ha encontrado una fuerte oposición dentro de la Asociación de Jugadores (MLBPA), y uno de sus críticos más vocales ha sido el veterano lanzador derecho Chris Bassitt.
Bassitt, miembro del subcomité ejecutivo de la MLBPA y actual pitcher de los Orioles de Baltimore, calificó de insuficiente la oferta inicial de los propietarios, que contempla la implementación de un tope salarial estricto de 245.3 millones de dólares acompañado de un piso salarial de 171.2 millones.
Durante una entrevista en el programa JD Bunkis Podcast, el lanzador expresó su decepción con la postura de la liga.
“Pensé que la oferta iba a ser mucho mejor de lo que fue. Creí que intentarían convencer realmente a una parte de nuestro grupo de jugadores para aceptar esta idea del tope salarial”, afirmó Bassitt.
El derecho fue aún más contundente al evaluar la propuesta.
“Hay deficiencias en el sistema actual, pero esta primera propuesta se puede tomar y tirar directamente a la basura”, señaló.
La discusión sobre un tope salarial revive uno de los capítulos más tensos en la historia de las Grandes Ligas. La última vez que los propietarios impulsaron una medida similar fue en 1994, conflicto que derivó en una huelga histórica y provocó la cancelación de la Serie Mundial por primera vez en 90 años.
Ahora, MLB sostiene que la medida busca promover un mayor equilibrio competitivo entre las franquicias, reduciendo la enorme diferencia entre los equipos con mayores recursos económicos y aquellos con presupuestos más limitados.
La propuesta establece un límite máximo de gasto en nómina de 245.3 millones de dólares y, al mismo tiempo, obliga a las organizaciones a invertir al menos 171.2 millones en salarios de jugadores.
De aprobarse el modelo planteado por la liga, varias de las organizaciones con mayores nóminas tendrían que reducir significativamente sus gastos. Entre ellas figuran los bicampeones de la Serie Mundial, los Dodgers de Los Ángeles, además de los Mets de Nueva York, Yankees de Nueva York, Blue Jays de Toronto, Phillies de Filadelfia, Red Sox de Boston, Padres de San Diego y Braves de Atlanta.
En contraste, múltiples franquicias de mercados más pequeños tendrían que incrementar sus inversiones para cumplir con el piso salarial. Entre los equipos afectados se encuentran los Marlins de Miami, Guardians de Cleveland, Rays de Tampa Bay, White Sox de Chicago, Cardinals de San Luis, Nationals de Washington, Pirates de Pittsburgh, Twins de Minnesota, Brewers de Milwaukee, Rockies de Colorado, Reds de Cincinnati y Athletics.
La propuesta de MLB representa la respuesta inicial a la oferta presentada por la MLBPA, que busca aumentar el salario mínimo de los jugadores, eliminar la oferta calificada en la agencia libre e implementar un nuevo “impuesto de integridad competitiva” destinado a incentivar una mayor inversión por parte de los clubes.
Bassitt reconoció que las negociaciones suelen comenzar con posiciones distantes, aunque cuestionó la magnitud de la diferencia entre ambas partes.
“No creo que una propuesta esté realmente cerca de un acuerdo en la primera ronda, pero no me gusta que estemos empezando tan lejos”, comentó.
Con el actual Convenio Colectivo de Trabajo (CBA) programado para expirar el próximo 1 de diciembre, se espera que la liga y el sindicato intercambien múltiples propuestas durante los próximos meses, en un proceso que podría definir el futuro económico y competitivo del béisbol de Grandes Ligas durante la próxima década.