El campeón vigente remonta en el Estadi Olímpic y se impone 2-1 con una brillante actuación colectiva
Barcelona — En una noche europea cargada de tensión y emociones, el Paris Saint-Germain asestó un duro golpe al FC Barcelona al imponerse por 2-1 en el Estadi Olímpic Lluís Companys, gracias a un golazo en el último minuto del delantero portugués Gonçalo Ramos. Con esta victoria, el PSG se consolida como una de las grandes amenazas en la presente edición de la Champions League.
El conjunto azulgrana abrió el marcador en la primera parte, alimentando las esperanzas de una nueva hazaña en casa. Sin embargo, el equipo francés, pese a las sensibles bajas de sus atacantes estelares Ousmane Dembélé, Desire Doué y Khvicha Kvaratskhelia, logró revertir la situación con una exhibición de carácter, táctica y eficacia.
El empate llegó en el segundo tiempo, con un gol bien elaborado que contó con la participación del lateral Nuno Mendes, quien fue clave durante todo el encuentro tanto en defensa como en ataque. Mendes no solo neutralizó al joven talento blaugrana Lamine Yamal, sino que también asistió en una de las anotaciones parisinas, reafirmando su estatus como uno de los mejores defensores del torneo.
El golpe final lo dio Gonçalo Ramos en el minuto 90, con un disparo imparable que silenció el estadio y dejó sin respuesta al cuadro dirigido por Xavi Hernández.
«No importa quiénes de nuestros jugadores estén en el equipo. Cuando visten nuestra camiseta, con nuestro escudo, la actitud y el esfuerzo son innegociables», declaró el técnico del PSG, Luis Enrique, visiblemente emocionado tras la victoria. «Estoy orgulloso de ellos por lo que hicieron aquí».
Con este resultado, el PSG se convierte en el primer equipo en la historia de las competiciones europeas en ganar tres partidos consecutivos como visitante ante el Barcelona. Para los culés, la derrota frena una racha de cinco victorias seguidas en todas las competiciones y siembra dudas de cara a los próximos retos continentales.
El PSG, por su parte, demuestra que su ambición no depende de nombres, sino de un colectivo comprometido con la gloria europea.