Cerveceros de Milwaukee: Tricampeones de la División Central y con la mira en octubre.

A pesar de una derrota por 5-1 ante los Cardenales el domingo, los Cerveceros de Milwaukee descorcharon champaña y cerveza fría en el clubhouse visitante del Busch Stadium. El motivo: la caída de los Cachorros en Cincinnati les aseguró, por tercera temporada consecutiva, el título de la División Central de la Liga Nacional.

Con esta coronación, Milwaukee acumula cinco títulos divisionales y siete viajes a la postemporada en los últimos ocho años, consolidando una era dorada para una franquicia que, no hace mucho, era sinónimo de sequías prolongadas.

“Cada vez que llegas a los playoffs, y especialmente cuando ganas la división, eso no es algo que se te entregue así nomás”, expresó Rickie Weeks, exjugador icónico del club y actual mánager asociado. “Esos días no se olvidan. Nunca deberían ser solo, ‘OK, aquí vamos de nuevo’. Son muy especiales.”

La celebración es aún más dulce por el camino recorrido. Milwaukee arrancó la temporada con un desalentador 0-4 y una serie para el olvido ante los Yankees, donde permitieron 15 jonrones. Para el 24 de mayo, tenían un récord de 25-28 y pocas expectativas externas: el sistema PECOTA, por ejemplo, proyectaba apenas 80.2 victorias.

Pero a partir de ese punto, los Cerveceros encendieron los motores y protagonizaron uno de los tramos más espectaculares del béisbol en 2025: ganaron 53 de los siguientes 69 partidos, incluyendo rachas de 8, 11 y 14 triunfos consecutivos. Con ello, no solo aseguraron su división, sino que también llegaron al mejor récord de las Grandes Ligas, además del mejor diferencial de carreras, la mejor eficiencia corriendo las bases (según Statcast), la tercera mejor ofensiva y la cuarta mejor defensa.

“No es rutinario”, dijo el receptor venezolano William Contreras. “Este año es un poco diferente porque empezamos mal. Nadie pensó que íbamos a tener el mejor récord de la liga. Eso es grandioso para nosotros y para el equipo.”

Los Cerveceros no tienen nombres rimbombantes liderando las estadísticas de la MLB, pero son la definición de un equipo cohesionado. Su mejor jugador de posición por WAR, Brice Turang, se ubica apenas 29° entre los bateadores calificados, mientras que su as dominicano, Freddy Peralta, es 15° entre los lanzadores.

Este grupo joven y subestimado ha aprendido a ganar en colectivo, bajo la dirección del mánager Pat Murphy y con líderes como Christian Yelich guiando desde la experiencia.

Aunque celebraron, los Cerveceros ya piensan en lo que viene. Gracias al título divisional, evitarán la serie de comodines y avanzan directo a la Serie Divisional de la Liga Nacional, cuyo Juego 1 se disputará el 4 de octubre en el American Family Field.

El enfoque inmediato está en recuperar a piezas clave del cuerpo de lanzadores —Brandon Woodruff, el colombiano José Quintana, Trevor Megill y DL Hall— y mantener el impulso durante los días de descanso.

El objetivo, sin embargo, va más allá de otro título divisional. Desde el Juego 7 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional en 2018, los Cerveceros arrastran una preocupante marca de 2-11 en postemporada, sin haber ganado una sola serie desde entonces.

“Tenemos que jugar duro todos los días”, insistió Contreras. “Ahora, vamos por lo siguiente.”

Milwaukee ya ha probado el sabor del éxito en temporada regular. Pero este octubre, la misión es otra: dejar atrás la historia reciente y llegar, finalmente, a la Serie Mundial.

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