Los Cleveland Cavaliers demostraron carácter y experiencia en el momento más crítico de la temporada. Liderados por un rejuvenecido James Harden, los Cavs vencieron 117-113 en tiempo extra a los Detroit Pistons este miércoles en Detroit para tomar ventaja de 3-2 en la semifinal de la Conferencia Este de la NBA.
El conjunto de Cleveland consiguió una victoria de enorme valor luego de remontar una desventaja de 15 puntos como visitante, además de convertirse en el primer equipo capaz de ganar fuera de casa en esta intensa serie.
Harden, de 36 años, firmó una actuación determinante con 30 puntos, 8 rebotes, 6 asistencias y 3 tapones, respondiendo a la confianza que depositó Cleveland cuando lo adquirió en febrero procedente de los Clippers para aportar liderazgo y experiencia en playoffs.
A su lado también brillaron Donovan Mitchell, quien aportó 21 unidades, y Evan Mobley, protagonista de una actuación completa con 19 puntos, 8 rebotes, 8 asistencias y 3 bloqueos.
Los Pistons, impulsados por el apoyo de más de 20 mil aficionados en el Little Caesars Arena, parecían tener el control del encuentro durante buena parte de la noche. El equipo de Detroit llegó a dominar por 15 tantos en la primera mitad y se fue al descanso con ventaja de ocho puntos.
La gran figura local fue Cade Cunningham, quien volvió a cargar ofensivamente a Detroit con 39 puntos y 9 asistencias. Sin embargo, el base no encontró suficiente respaldo en los momentos decisivos.
Cleveland reaccionó en el tercer cuarto y logró mantenerse con vida hasta los minutos finales. Aunque Detroit entró a los últimos cuatro minutos del tiempo reglamentario con ventaja de nueve puntos, los visitantes aprovecharon varios errores ofensivos de los Pistons para igualar el marcador y forzar la prórroga.
En el tiempo extra, los Cavaliers tomaron rápidamente el control gracias a la experiencia de Harden y la eficiencia colectiva del equipo, dejando a Detroit contra las cuerdas.
Ahora los Pistons están obligados a ganar el sexto partido este viernes en Cleveland para extender la serie a un séptimo y definitivo encuentro el domingo en Detroit.
Pese al complicado panorama, el entrenador J.B. Bickerstaff dejó claro que su equipo no piensa rendirse fácilmente.
“Van a tener que asfixiar a este equipo. No vamos a caer sin pelear”, afirmó el técnico, recordando además la remontada conseguida por Detroit en la primera ronda ante Orlando tras estar abajo 3-1.
El ganador de esta serie enfrentará en la final del Este a los New York Knicks, que esperan descansados tras barrer 4-0 a los Philadelphia 76ers.
Mientras tanto, en la Conferencia Oeste, el Oklahoma City Thunder aguarda por el vencedor de la serie entre los Minnesota Timberwolves y los San Antonio Spurs, dominada 3-2 por Minnesota.