Milwaukee deberá encontrar la fórmula para frenar al dominicano, que recuperó su poder en el momento más importante de la postemporada.
Junior Caminero ya dejó claro que no necesita muchos lanzamientos para cambiar el rumbo de un partido. Los Cerveceros de Milwaukee lo saben y tendrán ahora la difícil tarea de encontrar la manera de contener al poderoso bateador dominicano en la Serie Mundial.
El tercera base de los Rays de Tampa Bay llegó al clásico de otoño después de una postemporada irregular, pero respondió cuando más lo necesitaba. En el sexto partido de la Serie de Campeonato de la Liga Americana conectó un jonrón de dos carreras ante Cade Smith que terminó de encender al Tropicana Field y ayudó a Tampa Bay a avanzar a la Serie Mundial.
El batazo llegó después de 36 apariciones al plato sin conectar cuadrangular en los playoffs. En la temporada regular, sin embargo, Caminero había demostrado por qué es considerado una de las grandes figuras jóvenes de las Grandes Ligas al disparar 42 vuelacercas.
El desafío para Milwaukee será evitar que el dominicano encuentre su zona de confort.
Los Guardianes de Cleveland llegaron a la Serie de Campeonato con un plan definido: atacar a Caminero con rectas, especialmente aquellas lanzadas a gran velocidad y en la parte alta de la zona.
La estrategia funcionó durante buena parte de la serie. En los primeros cinco encuentros, Caminero bateó de 4-20 y recibió 11 ponches. En el tercer partido llegó a poncharse cuatro veces, incluyendo tres ocasiones ante rectas altas.
El problema para el dominicano no era la recta en sí. De hecho, durante la temporada regular fue uno de los bateadores más productivos de las Grandes Ligas contra ese lanzamiento.
Caminero registró un porcentaje de slugging de .641 frente a rectas de cuatro costuras y .882 contra rectas elevadas. Su combinación de velocidad de bate y un swing plano lo convierte en un bateador especialmente peligroso cuando logra conectar correctamente esos envíos.
Entonces, ¿cómo logró Cleveland complicarlo?
La clave estuvo en llevar las rectas todavía más arriba de lo habitual y provocar que Caminero saliera de la zona de strike en busca de la pelota.
Durante la serie, hizo swing al 50 % de las rectas de cuatro costuras que vio fuera de la zona. Además, esos lanzamientos estaban, en promedio, a una altura considerablemente superior a la habitual.
El resultado fue un aumento importante en sus swings fallidos. Su tasa de ponches al perseguir lanzamientos fuera de la zona pasó del 37.5 % durante la temporada regular al 53.5 % en la postemporada.
Pero si algo ha demostrado el dominicano es que puede ajustar su enfoque rápidamente.
Después del complicado tercer partido, redujo considerablemente sus persecuciones a rectas fuera de la zona en los siguientes tres encuentros. Cuando decidió atacar esos lanzamientos, consiguió hacer contacto y producir batazos de gran autoridad.
Uno de los ejemplos más claros llegó en el cuarto partido, cuando conectó un doble productor que dio a Tampa Bay una ventaja crucial. El batazo salió del bate a gran velocidad y fue producto de un swing extremadamente plano.
Caminero también recordó en el sexto juego que no necesita que le lancen una recta para hacer daño. Su jonrón decisivo llegó ante un splitter de Cade Smith, quien nunca había permitido un cuadrangular en los 880 splitters anteriores que había lanzado en su carrera.
El dominicano necesitó apenas un lanzamiento para cambiar esa estadística.
Los Cerveceros presentan un escenario diferente al de Cleveland.
Milwaukee ha utilizado menos rectas de cuatro costuras que cualquier otro equipo en esta postemporada, por lo que no parece probable que simplemente copie el plan de los Guardianes.
Jacob Misiorowski podría ser una excepción. Su recta tiene la velocidad y las características necesarias para intentar reproducir parte del plan que complicó a Caminero, aunque el lanzamiento del derecho ha sido menos dominante durante los playoffs.
Logan Henderson también podría representar una amenaza diferente. El probable abridor del segundo partido cuenta con una recta potente, pero su cambio de velocidad podría ser todavía más importante frente a Caminero.
Ese lanzamiento merece atención. Durante la temporada regular, el dominicano tuvo un slugging de apenas .328 contra los cambios, su registro más bajo frente a cualquier tipo de lanzamiento.
Ahí podría estar una de las claves para Milwaukee.
Caminero llega a la Serie Mundial con la etiqueta de bateador de élite y, más importante aún, con la capacidad de ajustar su estrategia sobre la marcha.
Los Cerveceros tendrán que decidir si desafiarlo con velocidad, sacarlo de la zona con lanzamientos elevados o cambiar completamente el plan y obligarlo a batear otro tipo de pitcheos.
La respuesta probablemente no será la misma durante toda la serie.
Cada turno será una partida de ajedrez entre el bateador dominicano y los lanzadores de Milwaukee. Y después de lo ocurrido ante Cleveland, una cosa parece segura: si los Cerveceros se equivocan, Caminero tiene el poder suficiente para convertir un solo lanzamiento en el momento que cambie la Serie Mundial.