Los Cachorros de Chicago continúan encendidos con el madero y profundizaron la crisis de los Mets de Nueva York al propinarles su novena derrota consecutiva, esta vez con una contundente victoria 12-4 en el Wrigley Field.
La ofensiva de Chicago, que había mostrado irregularidad en el inicio de la temporada, finalmente ha encontrado su ritmo. Bajo la dirección del mánager Craig Counsell, el equipo ha respondido con una explosión ofensiva sostenida que empieza a confirmar las expectativas generadas por su alineación.
El viernes, los Cachorros volvieron a demostrar su poder colectivo al producir carreras a lo largo de todo el orden al bate. Nico Hoerner mantuvo su impresionante inicio de campaña, mientras que el venezolano Moisés Ballesteros fue una de las grandes figuras del encuentro al conectar un jonrón de tres carreras que ayudó a sellar la victoria.
Con este resultado, Chicago mejora su récord a 10-9, superando la marca de .500 por primera vez en la temporada. Más allá del balance, lo más llamativo es la consistencia ofensiva reciente: el equipo suma cinco juegos consecutivos anotando al menos siete carreras, una hazaña que solo han logrado en 13 ocasiones desde 1900.
Además, los Cachorros han alcanzado cifras de doble dígito en anotación en tres juegos consecutivos (10-4, 11-2 y 12-4), algo que no conseguían desde septiembre de 2019. Históricamente, solo han logrado rachas más largas en dos ocasiones: cuatro partidos entre junio y julio de 2018 y cinco encuentros en junio de 1930.
La última vez que Chicago había registrado al menos cinco juegos seguidos con siete o más carreras fue entre el 22 y el 27 de julio de 2023. Sin embargo, no han logrado extender esa racha a seis partidos desde 1930, lo que añade un elemento histórico al momento actual del equipo.
Mientras tanto, los Mets atraviesan uno de sus peores momentos en décadas, acumulando derrotas y evidenciando serias fallas tanto en el pitcheo como en la defensa, incapaces de contener el ataque rival.
Con el bate encendido y la confianza en aumento, los Cachorros parecen haber dejado atrás sus dudas iniciales y comienzan a perfilarse como un equipo peligroso en la temporada. Por su parte, Nueva York necesita respuestas urgentes si quiere evitar que esta racha negativa siga creciendo.