Nueva York reaccionó con contundencia tras la blanqueada del sábado, apoyado en una actuación perfecta de Bo Bichette, el poder de Luis Robert Jr. y Francisco Álvarez, y una sólida salida de Sean Manaea.
Los Mets de Nueva York respondieron de la mejor manera posible después de la derrota 9-0 sufrida el sábado: con una explosión ofensiva que dejó sin respuestas a los Piratas de Pittsburgh.
Nueva York se impuso 11-1 este domingo, en una jornada en la que Bo Bichette fue el gran protagonista al conectar cinco hits en cinco turnos, incluido un doblete con las bases llenas que produjo tres carreras. El infielder también anotó tres veces y encabezó una ofensiva que terminó castigando a los Piratas con 15 imparables.
A la fiesta se sumaron Luis Robert Jr. y Francisco Álvarez, quienes aportaron cuadrangulares. Robert Jr. produjo cuatro carreras, mientras que el venezolano Álvarez abrió la quinta entrada con un vuelacerca para continuar ampliando la ventaja de los Mets.
Mientras la ofensiva hacía su trabajo, Sean Manaea se encargó de controlar a los bateadores de Pittsburgh.
El zurdo lanzó siete entradas de calidad, permitió apenas tres hits y una carrera, no concedió boletos y ponchó a 11 bateadores, la mayor cantidad conseguida por un abridor de los Mets en lo que va de temporada.
La única carrera que permitió llegó en la tercera entrada, cuando Jake Mangum conectó un jonrón. A partir de ahí, Manaea tomó el control y mantuvo a los Piratas lejos de cualquier intento de reacción.
El cierre estuvo a cargo de Jack Weisenburger, recién ascendido desde Triple-A Syracuse, quien hizo su debut en las Grandes Ligas con dos entradas sin permitir carreras.
El momento decisivo llegó en la cuarta entrada.
Con las bases llenas, Bichette conectó un doblete que limpió las almohadillas y llevó tres carreras al plato. El batazo amplió la ventaja de Nueva York a 8-1 y prácticamente sentenció el encuentro.
Antes, en la tercera entrada, Luis Robert Jr. había conectado un cuadrangular de dos carreras. Y en el quinto episodio, Álvarez se encargó de mantener la fiesta con otro vuelacerca.
Jared Young también tuvo una jornada destacada al terminar con tres imparables.
El contraste fue evidente: después de haber sido dominados por completo el sábado, los Mets tomaron el control desde temprano y no soltaron el acelerador.
La tarde fue especialmente complicada para el abridor de los Piratas, Jared Jones, quien cargó con la derrota.
Jones permitió ocho carreras y seis hits en poco más de tres entradas. Además, otorgó tres bases por bolas y golpeó a dos bateadores, en una actuación que abrió la puerta para que la ofensiva neoyorquina tomara rápidamente el control.
Pittsburgh, por su parte, sufrió su quinta derrota en sus últimos seis partidos.
Los Mets, en cambio, atraviesan una gira de nueve encuentros con balance de 5-1, una respuesta importante después de la fuerte venta de jugadores realizada por el equipo antes de la fecha límite de cambios.
Nueva York necesitaba una respuesta después del golpe recibido el sábado y la consiguió con autoridad.
15 hits, tres cuadrangulares y siete entradas dominantes de Manaea fueron suficientes para que los Mets transformaran una noche complicada en una contundente victoria.
Bichette puso los batazos, Robert Jr. y Álvarez aportaron el poder y Manaea se encargó de poner orden desde la lomita.
Esta vez, los Mets no dejaron dudas: el 11-1 fue una declaración de reacción y contundencia.