Bernardo Pie,

Bernardo Pie conquista su tercer oro consecutivo y revela: “El compromiso con mi país me hizo olvidar las lesiones”.

Santo Domingo. El dolor pudo detenerlo. La lesión amenazó con apartarlo del tatami. Sin embargo, Bernardo Pie eligió seguir adelante. Lo hizo por su país, por su gente y por el sueño de volver a escuchar el himno nacional desde lo más alto del podio.

El taekwondista dominicano escribió una nueva página dorada en su carrera al conquistar la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, logrando así su tercer título consecutivo en la cita regional, tras los obtenidos en Veracruz 2014 y Barranquilla 2018.

Pero esta victoria tuvo un significado mucho más profundo que una medalla.

Desde el año pasado, el atleta de Bayaguana, provincia Monte Plata, ha convivido con una delicada lesión en el ligamento colateral de la rodilla izquierda, una situación que limitó su preparación y le impidió realizar la rehabilitación que requería.

«Se necesita disciplina y fuerza de voluntad. Vengo con una lesión importante en la rodilla izquierda y he tenido que batallar con esa situación. No le he dado el descanso ni la pausa necesaria al cuerpo para tener una rehabilitación como corresponde», confesó el campeón.

A pesar de las molestias constantes, Pie decidió competir. Su compromiso con la República Dominicana fue más fuerte que el dolor.

«El compromiso con mi país me hizo olvidar las lesiones», expresó tras conquistar una de las victorias más emotivas de su trayectoria.

El ambiente en el Pabellón de Taekwondo fue determinante. Cada punto conseguido por Bernardo era celebrado con un estruendo que hacía vibrar el escenario y que, según el propio atleta, se convirtió en una fuente de motivación durante los combates.

«La clave estuvo en el escenario y en el aliento de mi gente», aseguró.

Ese respaldo del público dominicano fue decisivo para superar dos grandes desafíos: vencer al mexicano José Nava, ante quien había perdido en dos enfrentamientos anteriores, y superar el exigente duelo táctico frente al puertorriqueño Adrián Benítez.

Con esta nueva corona, Bernardo suma cuatro medallas en Juegos Centroamericanos y del Caribe. Debutó con plata en Mayagüez 2010 antes de iniciar una histórica racha de tres títulos consecutivos.

La celebración también dejó espacio para la reflexión. Con la experiencia acumulada durante dos ciclos olímpicos y una carrera llena de éxitos, Bernardo considera que Santo Domingo 2026 marcará su despedida de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

«Pienso que estos serán mis últimos juegos», afirmó.

No obstante, su camino en el alto rendimiento aún no termina.

El taekwondista adelantó que ahora dará prioridad a la recuperación de su rodilla antes de iniciar la preparación para los Juegos Panamericanos de Lima 2027. Además, mantiene intacto el objetivo de representar nuevamente a la República Dominicana en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

La medalla de oro también tuvo un significado especial en el plano familiar.

En Santo Domingo 2026 compartió escenario con su hermano menor, Cristopher Pie, después de haber coincidido años atrás con su hermano mayor, Luisito Pie. Juntos han construido una de las familias más exitosas en la historia del taekwondo dominicano.

Más allá del resultado, Bernardo Pie volvió a demostrar que los grandes campeones no solo se miden por las medallas que conquistan, sino por la capacidad de sobreponerse a la adversidad.

En Santo Domingo lo hizo una vez más: venció a sus rivales, desafió al dolor y dejó una huella imborrable en el deporte dominicano.

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