El fútbol español se paraliza este domingo con una nueva edición del clásico entre FC Barcelona y Real Madrid CF, un duelo que podría definir de manera definitiva el campeón de LaLiga.
El conjunto azulgrana llega al compromiso con la ventaja de depender completamente de sí mismo. Líder del campeonato con 11 puntos de diferencia sobre el equipo merengue y con apenas cuatro jornadas por disputarse, al Barcelona le basta un empate en el Camp Nou para conquistar su segundo título liguero consecutivo.
La presión recae sobre el Real Madrid, obligado a ganar para mantenerse con vida en la pelea por el campeonato. Una derrota o incluso unas tablas dejarían sin opciones matemáticas al conjunto blanco y confirmarían el festejo catalán.
El Madrid logró aplazar la coronación azulgrana el pasado fin de semana tras vencer 2-0 al Espanyol, mientras que el Barça hizo su trabajo derrotando a Osasuna. Sin embargo, la distancia sigue siendo amplia y el margen de error prácticamente inexistente para los dirigidos por Carlo Ancelotti.
Aunque el Real Madrid se impuso 2-1 en el clásico de la primera vuelta disputado en el Santiago Bernabéu, el equipo no logró mantener la regularidad y terminó cediendo terreno en la clasificación.
“Sabemos que la temporada no ha sido como queríamos”, reconoció el brasileño Vinícius Júnior luego de su doblete ante el Espanyol. El atacante aseguró además que el clásico es “un partido que nos encanta jugar” y expresó la confianza del grupo en conseguir una victoria.
El conjunto merengue llegará al compromiso envuelto en una tormenta interna. El uruguayo Federico Valverde será baja tras sufrir un traumatismo craneoencefálico durante un altercado con su compañero Aurélien Tchouaméni, incidente que ha generado tensión dentro del vestuario blanco.
A ello se suma la incertidumbre sobre la presencia de Kylian Mbappé, quien viene recuperándose de una lesión muscular y ha sido criticado recientemente por sus viajes fuera de España durante su proceso de recuperación.
El delantero francés volvió a entrenarse parcialmente con el grupo esta semana, aunque su participación todavía no está completamente asegurada.
Más allá del clásico, la temporada del Real Madrid ha estado marcada por las decepciones, por lo que una victoria en el Camp Nou representaría al menos un alivio temporal para su afición.
En la lucha por los puestos europeos, el Real Betis Balompié continúa defendiendo la quinta posición, que ya garantiza clasificación para la próxima Liga de Campeones gracias al coeficiente UEFA.
El conjunto dirigido por Manuel Pellegrini enfrentará a la Real Sociedad, que todavía mantiene aspiraciones de alcanzar plazas continentales.
Por su parte, el RC Celta de Vigo intentará seguir presionando al Betis cuando visite al Atlético de Madrid, cuarto clasificado del torneo.
La pelea por evitar el descenso también entra en su fase más intensa. Con el Real Oviedo prácticamente condenado, hasta ocho equipos continúan separados por apenas seis puntos.
Uno de los encuentros más dramáticos de la jornada será el que disputarán Sevilla FC y RCD Espanyol. El Sevilla salió momentáneamente de la zona roja tras vencer por la mínima a la Real Sociedad, pero apenas cuenta con un punto de ventaja sobre el Deportivo Alavés, primer equipo en puestos de descenso.
“Este resultado solo nos permite mantenernos vivos; lo del sábado es más final”, afirmó el técnico sevillista Luis García Plaza tras la última victoria de su equipo.
Con el título, Europa y la permanencia en juego, la jornada promete emociones fuertes en todos los frentes de LaLiga.