Toronto, Canadá – Los Azulejos de Toronto están a punto de lograr una hazaña que no consiguen desde 2016: avanzar a la Serie de Campeonato de la Liga Americana. Con una ofensiva arrolladora y una actuación histórica desde el montículo, Toronto venció este lunes por 13-7 a los Yankees de Nueva York, tomando una ventaja de 2-0 en la Serie Divisional al mejor de cinco juegos.
El dominicano Vladimir Guerrero Jr. fue la gran figura ofensiva al conectar el primer grand slam en la historia de la franquicia en postemporada, desatando la euforia de los más de 44,000 aficionados presentes en el Rogers Centre. El poderoso batazo del quisqueyano marcó un antes y un después en un juego dominado desde el inicio por los canadienses.
Junto a Guerrero Jr., la ofensiva de Toronto brilló con fuerza: Daulton Varsho conectó dos cuadrangulares, mientras que Ernie Clement y George Springer también aportaron con jonrones para los locales, que ya habían aplastado a Nueva York 10-1 en el primer juego de la serie.
Pero no todo fue poder con el bate. El novato Trey Yesavage, en apenas su cuarta apertura en Grandes Ligas, ofreció una actuación de leyenda. Con apenas 22 años, el derecho ponchó a 11 bateadores en 5.1 entradas sin permitir hits, estableciendo un nuevo récord de ponches en postemporada para un lanzador de los Azulejos, superando los 8 que compartían David Price, Juan Guzmán y Dave Stieb.
Yesavage dejó el montículo con el juego bajo control y una multitud rendida ante su dominio. El primer hit de los Yankees llegó en la sexta entrada, con un sencillo dentro del cuadro de Aaron Judge ante el relevista Justin Bruihl, rompiendo una posible hazaña combinada.
Toronto buscará completar la barrida este martes por la noche en el Yankee Stadium, con la oportunidad de avanzar a la Serie de Campeonato por primera vez en casi una década.
«Sabemos que no hay que dar por muertos a los Yankees, pero este equipo está enfocado, confiado y jugando su mejor béisbol del año», dijo el manager de los Azulejos tras el encuentro.
La presión ahora recae completamente sobre Nueva York, que deberá ganar tres juegos consecutivos para evitar la eliminación.