El español Igor Arrieta se impuso este miércoles en la quinta etapa del Giro de Italia en un desenlace inesperado, luego de recuperarse de un error de orientación en los últimos kilómetros. A pesar de haberse desviado en una bifurcación cerca del final, el corredor logró rehacerse y cruzar la meta en primer lugar tras una intensa jornada marcada por la lluvia y el desgaste físico.
La etapa cambió además al líder de la clasificación general. El portugués Afonso Eulálio se adjudicó la maglia rosa después de una actuación sólida que lo dejó a solo dos segundos de la victoria de etapa. Sin embargo, el esfuerzo no fue suficiente para mantener el triunfo parcial, ya que Arrieta logró alcanzarlo en los últimos 100 metros.
Con dos kilómetros por recorrer, ambos ciclistas —que habían protagonizado una larga escapada conjunta— marchaban en cabeza. En ese momento, Arrieta tomó la dirección equivocada en una bifurcación de la carretera y se fue hacia un tramo ascendente, cuando el recorrido debía continuar cuesta abajo. Tras advertir la señalización que cerraba el camino, regresó rápidamente a la ruta correcta, perdiendo segundos valiosos.
Pese al contratiempo, el corredor del UAE Team Emirates no se rindió y consiguió cerrar la brecha. “Realmente no sé qué decir. Cuando perdí a Eulálio en los últimos dos kilómetros pensé: ‘no es posible’, pero seguí apretando”, declaró Arrieta tras la etapa. El ciclista de 23 años añadió que, al volver a alcanzarlo, creyó posible la victoria.
Visiblemente agotado tras más de cinco horas de competencia bajo una lluvia intensa y sobre carreteras resbaladizas, Arrieta celebró con incredulidad al cruzar la meta. Eulálio, por su parte, terminó segundo, mientras que el uruguayo Guillermo Thomas Silva ocupó el tercer lugar.
En la clasificación general, Eulálio lidera con una ventaja de 2 minutos y 51 segundos sobre Arrieta. El italiano Christian Scaroni es tercero, a 3:34. El danés Jonas Vingegaard, uno de los favoritos para el título, se ubica en la posición 15, a 6:22 del líder. El colombiano Egan Bernal aparece como el mejor latinoamericano en la general, a 6:16.
La exigente etapa, de 203 kilómetros entre Calabria y la región de Basilicata, incluyó varias ascensiones, destacando el Grande di Viggiano, una subida de 6,6 kilómetros con una pendiente media del 9,1 %, antes de un final en descenso hacia la ciudad de Potenza. La intensa lluvia complicó aún más el recorrido.
La sexta etapa ofrecerá un trazado más favorable para los velocistas: un recorrido llano de 141 kilómetros entre Paestum y la ciudad portuaria de Nápoles.