Aroldis Chapman añadió un nuevo capítulo a su extraordinaria carrera en las Grandes Ligas. El veterano relevista cubano de los Medias Rojas de Boston se convirtió la noche del viernes en el lanzador relevista con más ponches en la historia del béisbol, al alcanzar los 1,364 abanicados y superar una marca que había permanecido intacta durante más de cinco décadas.
El histórico momento llegó en el Angel Stadium de Anaheim, cuando Chapman, de 38 años, retiró por la vía del ponche al dominicano Denzer Guzmán con una recta de 98.6 millas por hora. Aunque lejos de las veloces rectas de más de 100 mph que definieron gran parte de su carrera, el lanzamiento fue suficiente para sellar un récord que parecía inalcanzable.
«Me siento muy feliz, muy orgulloso de lo que he podido lograr. En este momento me siento muy satisfecho», expresó Chapman a través de un intérprete tras el encuentro.
Con este ponche, el zurdo superó la legendaria marca de Hoyt Wilhelm, miembro del Salón de la Fama, quien finalizó su carrera con 1,363 ponches como relevista en 1972, después de una trayectoria de 21 temporadas.
A pesar de la trascendencia del momento, Chapman apenas se permitió una breve celebración en el montículo. Consciente de que el partido aún no estaba decidido, regresó rápidamente a su labor. Aunque permitió dos imparables después del histórico ponche, logró salir del apuro gracias a una doble matanza que aseguró la victoria de Boston por 5-2 sobre los Angelinos y le permitió sumar el salvamento número 383 de su carrera.
La organización de los Medias Rojas celebró la hazaña en el clubhouse con un emotivo video que repasó la trayectoria del cubano, desde su debut con Cincinnati en 2010 hasta sus títulos de Serie Mundial con los Cachorros de Chicago y los Rangers de Texas.
«Es genial. Estábamos esperando ese momento. Qué carrera ha tenido. Ver el video y observarlo lanzando 102 millas cuando era joven, y saber que todavía puede hacerlo, es simplemente increíble», comentó el dirigente interino de Boston, Chad Tracy.
El récord llegó en la aparición número 889 de Chapman en las Grandes Ligas, todas ellas como relevista, una muestra de la consistencia y longevidad de uno de los cerradores más dominantes de su generación.
El novato Jake Bennett, quien obtuvo la victoria en su séptima presentación en las mayores, también valoró el privilegio de compartir un momento histórico con el experimentado lanzador.
«Es increíble. Incluso ser parte de un equipo en el que sucede algo así ya es especial», afirmó Bennett.
La carrera de Chapman ha estado marcada por la velocidad, el dominio y la capacidad de sobresalir en los escenarios de mayor presión. Desde su salida de Cuba en 2009, ha vestido el uniforme de siete organizaciones, ha sido seleccionado ocho veces al Juego de Estrellas y actualmente ocupa el décimo lugar en la lista histórica de salvamentos de las Grandes Ligas.
Su nuevo récord también refleja la evolución del rol del relevista en el béisbol moderno. Mientras Wilhelm fue uno de los pioneros en el uso estratégico de los lanzadores de relevo, Chapman ha desarrollado toda su carrera en una era donde los cerradores especializados se han convertido en piezas fundamentales.
Lejos de disminuir con el paso de los años, el cubano ha experimentado un notable resurgimiento desde su llegada a Boston. Después de conquistar el premio al Relevista del Año de la Liga Americana en 2025, tras registrar una extraordinaria efectividad de 1.17, suma 17 salvamentos en 19 oportunidades durante la presente temporada.
«Solo estaba concentrado en hacer el trabajo día tras día hasta llegar a este momento. He tenido altos y bajos, pero siempre he tratado de mantenerme positivo», explicó Chapman.
A sus 38 años, Aroldis Chapman continúa desafiando el tiempo y reafirmando su lugar entre los más grandes relevistas en la historia del béisbol. Su recta ya no siempre supera las 100 millas por hora, pero su legado acaba de alcanzar una velocidad que pocos podrán igualar.