La joven sensación italiana Kimi Antonelli volvió a demostrar que atraviesa un momento extraordinario en la Fórmula 1 al conquistar este domingo el Gran Premio de Canadá, sumando así su cuarta victoria consecutiva de la temporada en una carrera marcada por la intensidad, las condiciones cambiantes y el abandono de su compañero de equipo en Mercedes, George Russell.
En el desafiante Circuito Gilles Villeneuve, los dos pilotos de Mercedes protagonizaron una espectacular batalla durante gran parte de la competencia, intercambiándose el liderato en múltiples ocasiones y llevando sus monoplazas al límite durante más de 30 vueltas.
La pelea parecía encaminada a definirse en un duelo directo entre ambos aspirantes al campeonato, hasta que Russell sufrió una falla de motor que lo obligó a abandonar la carrera, dejando el camino libre para Antonelli, quien no desaprovechó la oportunidad para consolidarse como el gran dominador del inicio de temporada.
“Fue una batalla muy divertida, la verdad, contra George. Estuvimos al límite”, declaró Antonelli tras la carrera. “Fue una lástima que perdiera, porque habría sido una batalla genial. Pero nos conformamos con la victoria”.
Con apenas 19 años, el italiano continúa escribiendo una campaña memorable. Después de la victoria de Russell en Australia, Antonelli respondió imponiéndose consecutivamente en China, Japón, Miami y ahora Canadá, ampliando su ventaja a 43 puntos en la clasificación general tras cinco fechas disputadas.
El segundo lugar fue para el siete veces campeón mundial Lewis Hamilton, quien consiguió su mejor resultado desde su llegada a Ferrari. El británico logró superar en las vueltas finales al neerlandés Max Verstappen, piloto de Red Bull, que completó el podio con su primer resultado entre los tres mejores en lo que va de temporada.
“Ha sido bastante duro durante el último año y medio, así que por fin encontrar nuestro punto óptimo y tener un buen fin de semana es una sensación increíble”, expresó Hamilton. “Y además pude competir con Max, lo cual fue genial”.
La retirada de Russell dejó imágenes de frustración total en Mercedes. El británico lanzó el reposacabezas de su coche fuera de la pista y golpeó con furia la parte frontal del monoplaza antes de abandonar el circuito. El abandono puso fin de manera amarga a un fin de semana que hasta entonces había sido sobresaliente para el ganador del GP canadiense en 2025, quien había conseguido la pole position y la victoria en la carrera sprint del sábado.
Detrás de los tres primeros finalizaron Charles Leclerc, Isack Hadjar, Franco Colapinto y Liam Lawson.
La jornada también resultó decepcionante para McLaren. Lando Norris abandonó en la vuelta 40 debido a problemas en la caja de cambios, mientras que Oscar Piastri apenas pudo finalizar undécimo luego de una fallida estrategia con neumáticos intermedios.
La carrera arrancó bajo condiciones frías y ventosas, con una pista que comenzaba a secarse. Norris llegó incluso a colocarse líder en las primeras vueltas, pero una temprana parada en boxes cambió completamente el rumbo de la competencia.
A partir de ahí comenzó el vibrante intercambio entre los Mercedes. Russell recuperó la punta en la séptima vuelta con una maniobra limpia, mientras Antonelli respondió una y otra vez con adelantamientos agresivos y gran ritmo, protagonizando uno de los duelos más emocionantes de la temporada.
Sin embargo, el drama llegó cuando el motor de Russell dijo basta, permitiendo que Antonelli sellara otra actuación dominante y confirmara que, a pesar de su juventud, ya es una realidad en la máxima categoría del automovilismo mundial.