El deporte dominicano reconocerá este año la trayectoria de uno de sus más importantes promotores y benefactores. Andrés VanderHorst fue escogido para ingresar al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano, un homenaje que premia décadas de trabajo, apoyo y compromiso con el desarrollo deportivo nacional.
La elección de VanderHorst fue anunciada por el presidente del Comité Permanente del Pabellón de la Fama, Dionisio Guzmán, quien destacó sus valiosos aportes como propulsor del deporte en la República Dominicana.
Su exaltación se realizará durante el Ceremonial Especial de la Clase 2026, programado para el próximo 15 de noviembre, una edición histórica que conmemorará los 60 años de la institución.
A lo largo de su vida, VanderHorst se ha convertido en una de las figuras más influyentes en la promoción deportiva del país. Aunque respaldó múltiples disciplinas, el béisbol y el baloncesto fueron las áreas que más se beneficiaron de su apoyo constante.
Durante décadas fue un importante impulsor del béisbol profesional dominicano mediante la tradicional premiación “Pelotero Estrella de la Semana”, una iniciativa que se convirtió en referencia dentro de la pelota invernal.
Nacido el 2 de noviembre de 1943 en el municipio de Castillo, provincia Duarte, VanderHorst encontró en el deporte una pasión que marcó gran parte de su trayectoria. En 1966 fundó el Club Tito Marte, una institución que dejó huellas profundas en sectores capitalinos como María Auxiliadora y Mejoramiento Social.
Su labor fue mucho más allá de la creación de clubes. Se dedicó a fomentar el deporte comunitario en todo el territorio nacional, patrocinando eventos, intercambios y actividades formativas para miles de jóvenes.
En 1972 creó Producciones Dominicana Apolo, empresa desde la cual consolidó su papel como mecenas deportivo, apoyando innumerables eventos y proyectos en diferentes puntos del país.
También tuvo una destacada participación en la dirigencia deportiva. Fue tesorero de la Asociación de Baloncesto del Distrito Nacional en 1969 y colaboró en la organización de la participación dominicana en el Centro Basket celebrado en La Habana, Cuba.
Ese mismo año presidió la Unión Deportiva Universitaria y, en 1970, impulsó la creación de la Organización Deportiva Universitaria Centroamericana y del Caribe (ODUCC), fortaleciendo la integración deportiva regional.
Su hoja de vida incluye además funciones como subauditor y director de Deportes del Ayuntamiento del Distrito Nacional, así como una importante carrera en el servicio público. Fue secretario de Deportes entre 1986 y 1988, diputado por el Distrito Nacional, representante ante el Parlamento Centroamericano y director del Departamento Aeroportuario.
La exaltación de Andrés VanderHorst reconoce una trayectoria construida desde múltiples escenarios: la dirigencia, el patrocinio, la organización y la gestión pública. Su legado ha contribuido al crecimiento de generaciones de atletas y dirigentes, convirtiéndolo en una figura clave en la historia del deporte dominicano.
Con su ingreso al Pabellón de la Fama, el país inmortaliza a un hombre cuya influencia trascendió las canchas y los estadios para convertirse en parte fundamental del desarrollo deportivo nacional.