Carlos Alcaraz volvió a hacer historia este viernes al clasificarse para su segunda final del US Open tras vencer con autoridad al serbio Novak Djokovic por 6-4, 7-6(4) y 6-2 en una vibrante semifinal disputada en el Arthur Ashe Stadium. El murciano, de 22 años, se tomó así la revancha simbólica por la derrota sufrida en los pasados Juegos Olímpicos y sigue consolidando su posición como uno de los grandes nombres del tenis actual.
Con esta victoria, Alcaraz accede a su octava final consecutiva en torneos disputados, una racha que subraya su constancia y madurez competitiva. Su rival en la final del domingo saldrá del duelo entre el italiano Jannik Sinner y el canadiense Félix Auger-Aliassime.
El partido comenzó cuesta arriba para Djokovic, que cedió su servicio en el primer juego. Aunque Alcaraz mostró nervios en el inicio —cometiendo errores no forzados con dejadas imprecisas y fallos en la red—, logró mantener el quiebre y cerrar el primer set por 6-4.
En el segundo parcial, Djokovic pareció encontrar el rumbo, quebrando para colocarse 3-0 arriba. Fue apenas el segundo break que encajaba el español en todo el torneo, luego del conseguido por Luciano Darderi en tercera ronda. Sin embargo, la reacción del serbio fue efímera. Alcaraz recuperó terreno, forzó el tiebreak y se lo llevó con solvencia.
Ya en el tercer set, el español impuso un ritmo físico que Djokovic no pudo sostener. A sus 38 años, el serbio luchó por mantenerse en el partido, pero fue superado por la potencia y precisión del joven español, que cerró el encuentro con un claro 6-2.
Con esta derrota, Djokovic ve esfumarse una de las pocas oportunidades que le restan para alcanzar el ansiado 25.º título de Grand Slam, una marca que lo consagraría como el más laureado de la historia en solitario. En lo que va de año, el serbio ha alcanzado las semifinales de los cuatro grandes —Melbourne, Roland Garros, Wimbledon y US Open—, pero sin lograr acceder a ninguna final ni ganar un solo set en esas instancias decisivas.
A pesar del golpe, Djokovic mostró deportividad y aceptó con serenidad el resultado. “Es parte del juego”, declaró tras el encuentro. Alcaraz, por su parte, celebró con entusiasmo y se mostró listo para afrontar una nueva final en Nueva York, donde ya fue campeón en 2022.