La pesadilla continúa para Devin Williams y los Yankees de Nueva York. El cerrador, adquirido esta temporada para ser una pieza clave en la recta final de los juegos, ha tenido una semana para el olvido que culminó el viernes con otra dolorosa derrota, esta vez ante los Astros de Houston por marcador de 5-3.
Williams, llamado para lanzar en la décima entrada con el juego empatado 2-2, no pudo contener a la ofensiva rival. Permitió tres carreras, incluido un cuadrangular de dos anotaciones del jardinero Taylor Trammell, y cargó con la derrota. Fue su tercera presentación consecutiva en la que falla en proteger la ventaja o mantener el empate.
Frustrado, el dos veces All-Star no se guardó nada al hablar con la prensa tras el encuentro.
«No estoy realizando los pitcheos. Es muy simple. Ahora mismo, yo apesto», declaró con crudeza.
Los números respaldan su autocrítica: en sus últimas cinco salidas, Williams ha registrado una alarmante efectividad de 15.42, con dos derrotas y dos oportunidades de salvamento desperdiciadas. En lo que va de temporada, ha permitido 28 carreras limpias, más que las 26 que concedió en total durante sus tres años anteriores con los Cerveceros de Milwaukee (2022–2024).
La mala racha de Williams ha coincidido con un momento crítico para los Yankees, que intentan mantenerse en la pelea por un puesto en la postemporada.
El lunes, permitió un jonrón del empate en la novena entrada ante Joc Pederson, de los Rangers de Texas. El equipo perdió en la décima.
El martes, cedió un sencillo de dos carreras al inicialista Rowdy Tellez, también ante los Rangers. Derrota 2-0.
Y el viernes, ya los Astros parecían tenerlo perfectamente analizado.
«Hoy (ayer), al hablar sobre Williams en la reunión de bateadores, Carlos (Correa) nos dio muy buenos consejos sobre él, su enfoque y cómo debemos abordarlo», reveló el mánager de los Astros, Joe Espada. «Así que me sentí muy bien cuando llegó el momento para enfrentar a Williams».
A sus 30 años, Williams atraviesa el tramo más difícil de su carrera. Aunque no escondió su mal momento, dejó entrever que la solución pasa por reencontrarse con su mejor versión.
«No voy a decir que mi confianza esté tan alta como nunca. Obviamente, no por cómo han ido las cosas. Pero solo necesito conseguir buenos resultados y poner las cosas en marcha», apuntó.
Con los Yankees buscando desesperadamente estabilidad en su bullpen, la recuperación de Williams será crucial si el equipo quiere revertir la mala racha. Tras seis derrotas en los últimos siete encuentros, el margen de error se achica rápidamente en el Bronx.