San Pablo – Lo que hizo Agustín Rossi en el estadio Neo Química Arena rozó lo insólito. El arquero argentino de Flamengo detuvo un penal… sentado. Sí, leyó bien. Sentado sobre el césped, sin necesidad de una volada espectacular ni de adivinar con desesperación. Simplemente, lo esperó, aguantó y se quedó con la pelota como si estuviera en un entrenamiento. Una imagen que ya recorre el continente.
Corría el minuto 14 del primer tiempo cuando Yuri Alberto, delantero del Corinthians, intentó lucirse con una “picada” en el remate desde los doce pasos. Pero Rossi no se dejó engañar. Aguardó sereno, casi sin moverse, y atrapó la pelota con una tranquilidad inusitada. Luego, lo miró fijo y, con un gesto firme del dedo índice, pareció decirle: “A mí, no”. Una postal inolvidable, de esas que se graban en la memoria colectiva del fútbol sudamericano.
El penal atajado ante Corinthians no fue una acción aislada. Apenas tres días antes, Rossi había sido héroe en La Plata al tapar dos penales claves en la definición que clasificó a Flamengo a las semifinales de la Copa Libertadores, eliminando a Estudiantes.
“Sé que en el gol tuve responsabilidad, pero la cabeza tiene que estar fuerte. Les dije a mis compañeros que confíen, que en los penales los iba a ayudar. Y así fue”, declaró con la calma de quien sabe que ese es su terreno.
En Brasil, los medios no tardaron en rendirse a sus pies. El diario Globo Esporte lo calificó con un 8 y los hinchas lo eligieron como el mejor del partido con un 9 en la votación popular. “Atajó el penal sentado e hizo un milagro en la primera parte. Seguro y sin responsabilidad en el gol recibido”, resumió el portal.
Aunque Yuri Alberto tuvo su revancha en el segundo tiempo con un zurdazo para el 1-0 parcial, Flamengo respondió con jerarquía: Giorgian De Arrascaeta empató y Luiz Araújo, tras asistencia de Jorge Carrascal, marcó el 2-1 definitivo. Con este resultado, el Mengao llegó a 54 puntos y se mantiene como líder del Brasileirao, por encima de Cruzeiro y Palmeiras.
A los 30 años, Agustín Rossi se ha consolidado como uno de los arqueros más efectivos del continente desde el punto penal. A lo largo de su carrera le ejecutaron 88 penales: atajó 28 (efectividad del 31%), le convirtieron 52 y 8 fueron desviados.
De esos 28 atajados, 15 fueron en tiempo regular y 12 en tandas definitorias. Su desempeño en momentos clave lo convierte en un verdadero especialista en instancias de presión.
En su paso por Boca Juniors, donde escribió buena parte de su historia, Rossi detuvo 16 penales, lo que lo ubicó en el podio histórico del club, solo por detrás de leyendas como Roberto Abbondanzieri (24) y Carlos Navarro Montoya (20).
Además, en 2022 fue reconocido como el “mejor atajador de penales del mundo”, una distinción basada en estadísticas de SofaScore, que lo ubicaban como el arquero con más penales detenidos entre 2016 y ese año —considerando solamente los ejecutados durante los partidos.
El presente de Rossi no solo es brillante en el Brasileirao. Flamengo sigue firme en la Copa Libertadores, donde se enfrentará a Racing en las semifinales. La ida será el 22 de octubre en Río de Janeiro y la vuelta, una semana más tarde, en Avellaneda.
En nueve tandas de penales disputadas en su carrera, el arquero ganó seis y perdió tres (todas con Boca, ante Racing, Atlético Mineiro y Corinthians). Su figura se agiganta cuando el margen de error es mínimo.
Agustín Rossi no vuela por volar. Espera, analiza, desafía, y detiene. A veces incluso, sentado. El fútbol siempre guarda espacio para los artistas del detalle, y Rossi ya es uno de ellos.