La sequía se extiende y la frustración crece en el Bronx. Los Yankees de Nueva York quedaron nuevamente fuera de la contienda por el título, cayendo en la Serie Divisional de la Liga Americana ante los Azulejos de Toronto por 3-1. La derrota 5-2 en el cuarto juego marcó la 16ª temporada consecutiva sin un campeonato de Serie Mundial para la histórica franquicia.
Aaron Judge, el rostro de esta generación yankee, volvió a brillar en la postemporada con números impresionantes: bateó .500 en siete juegos, incluyendo .600 contra Toronto, con un OPS de 1.617, un jonrón y seis carreras impulsadas. Sin embargo, su actuación estelar no fue suficiente para cargar a un equipo con múltiples deficiencias.
“No te gusta verlo y, en cierto modo, te deja huella”, dijo el capitán después del juego, mientras observaba a los Azulejos celebrar sobre el diamante del Yankee Stadium. “Asegúrate de que esto no vuelva a ocurrir el año que viene”.
A pesar de haber liderado las Grandes Ligas con 274 jonrones en la temporada regular, la ofensiva de los Yankees se apagó en el momento menos indicado. El equipo fue superado en carreras 34-19 y en jonrones 9-4 por los Azulejos en la serie. El trío final de bateadores en el orden ofensivo (puestos 7-8-9) bateó apenas .224 con un OPS combinado de .687.
Anthony Volpe, señalado como uno de los pilares jóvenes del equipo, tuvo una postemporada para el olvido, bateando .192 con 16 ponches en 26 turnos. “Estoy seguro de que habrá muchas noches de insomnio”, reconoció el campocorto.
Giancarlo Stanton también reflexionó sobre la eliminación, momentos después de consolar a Judge en la casa club: “No ejecutamos cuando lo necesitábamos. Turnos al bate oportunos, lanzamientos oportunos… simplemente no lo hicimos tan bien como ellos”.
Más allá de las actuaciones individuales, el equipo evidenció serios problemas estructurales. El bullpen, con una efectividad colectiva de 4.37, ocupó el puesto 23 entre los 30 equipos de MLB. La defensa también volvió a fallar en momentos clave: un error del segunda base Jazz Chisholm Jr. en el Juego 4 costó una posible doble matanza y abrió la puerta para que Toronto tomara una ventaja definitiva en la séptima entrada.
“Por poco lo pierdo… todavía no puedo sacármelo de la cabeza”, confesó Chisholm, visiblemente afectado.
Judge, de 33 años y posiblemente rumbo a su tercer premio MVP, atraviesa una carrera de calibre Salón de la Fama (368 HR, promedio de .294), pero su desempeño en postemporada (.235 en 65 juegos) sigue siendo un punto de análisis. Y mientras sus números son dignos de admiración, la falta de un anillo lo aleja —por ahora— del pedestal donde descansan nombres como Ruth, DiMaggio, Mantle o Jeter.
“Eso no significa que no vaya a suceder, y él y yo creemos firmemente que sí”, dijo el mánager Aaron Boone, que concluyó su octava temporada sin título. “Hay que seguir esforzándose al máximo para volver a esta posición y seguir adelante”.
El futuro del equipo es incierto. Cody Bellinger probablemente rechazará su opción de jugador de $25 millones. Goldschmidt, Trent Grisham, Devin Williams, Luke Weaver, Tim Hill y otros podrían salir como agentes libres. Además, hay dudas médicas: Judge (codo derecho), Stanton (ambos codos) y Volpe (hombro izquierdo) podrían requerir cirugía.
“Trabajaremos en ello y lo haremos bien”, dijo Judge. ¿Operación? “No soy médico. No lo sé”.
Los Yankees enfrentan una encrucijada. El talento está presente, pero la combinación no ha funcionado. Desde el último campeonato en 2009, han acumulado planteles millonarios y figuras estelares, pero sin concretar el objetivo máximo. A diferencia de sus ídolos del pasado, Aaron Judge sigue sin anillo.
“Es una lástima para los muchachos que esta podría ser la última vez que usen la camiseta a rayas, y no tener la oportunidad de conseguir el campeonato”, expresó el capitán.
Con la mira puesta en 2026, Judge no quiere perder tiempo.
“Quiero volver a jugar ahora mismo. Ojalá los entrenamientos de primavera fueran en un par de semanas”.