En una jornada cargada de simbolismo y contundencia ofensiva, los Bravos de Atlanta celebraron el 60º aniversario de su primer partido en la ciudad con una aplastante victoria 13-1 sobre los Guardianes de Cleveland.
El protagonista de la noche fue Jorge Mateo, quien tuvo una actuación perfecta al bate al irse de 4-4 con dos carreras anotadas, liderando una ofensiva imparable que totalizó 19 imparables.
El respaldo ofensivo no se hizo esperar. Dominic Smith conectó un jonrón de dos carreras, mientras que Ozzie Albies y Mauricio Dubón aportaron tres hits cada uno. También destacaron Ronald Acuña Jr., quien se fue de 4-2 con una impulsada y una base robada, así como Matt Olson y Austin Riley, ambos con dos imparables.
Desde el montículo, el veterano zurdo Chris Sale (3-1) se llevó su tercera victoria de la temporada. Aunque permitió ocho hits en seis entradas, limitó el daño a una sola carrera —un jonrón de Rhys Hoskins—, ponchó a seis bateadores y dejó a siete corredores en base. El relevo fue completado por Dylan Dodd, quien lanzó tres entradas en blanco para conseguir el primer salvamento de su carrera.
Con este triunfo, Atlanta se llevó dos de los tres juegos de la serie y se mantiene como el único equipo invicto en series esta temporada (4-0-1), consolidándose en la cima de la División Este de la Liga Nacional.
Por el lado de Cleveland, el abridor Tanner Bibee (0-2) tuvo una salida complicada al permitir ocho carreras y 11 hits en 4 2/3 entradas, marcando la peor actuación de su carrera en cuanto a carreras permitidas. Aun así, el novato Chase DeLauter fue una nota positiva al batear de 2-2 con una base por bolas, elevando su promedio a .300.
La contundente victoria no solo refuerza el gran momento de los Bravos, sino que también sirve como un homenaje perfecto a su historia en Atlanta, celebrando seis décadas con una exhibición dominante en todos los aspectos del juego.