El lanzador dominicano brilló este domingo al convertirse en el primer pitcher en alcanzar cuatro victorias en la campaña, tras liderar a los Angelinos de Los Ángeles a un triunfo 9-6 sobre los Rojos de Cincinnati. Soriano firmó una actuación dominante, trabajando siete entradas en blanco en las que ponchó a 10 bateadores, permitió apenas dos imparables y otorgó tres boletos.
Con 106 lanzamientos en su salida, el derecho mejoró su récord a 4-0 y redujo su efectividad a un impresionante 0.33, la mejor actualmente en todas las Mayores, consolidándose como uno de los brazos más en forma del momento.
El desempeño de Soriano no solo marcó el rumbo del partido, sino que también lo colocó en un grupo selecto dentro de la franquicia angelina, siendo el primer lanzador en ganar sus primeros cuatro juegos de la temporada desde que Jered Weaver lo hiciera en 2011, cuando inició con seis triunfos consecutivos.
Los Angelinos respaldaron temprano a su abridor, construyendo una ventaja que llegó a ser de 9-0 en la octava entrada. Nolan Schanuel fue clave en la ofensiva al impulsar tres carreras, incluyendo un sencillo de dos anotaciones en el primer inning.
Mike Trout también tuvo una jornada destacada, anotando en tres ocasiones y conectando un doble productor, mientras que Oswald Peraza aportó poder con un cuadrangular al primer lanzamiento que vio en la cuarta entrada.
Por los Rojos, el abridor Andrew Abbott cargó con la derrota tras permitir siete carreras limpias en apenas tres entradas de labor. Ya en la parte final del encuentro, Elly De La Cruz conectó un jonrón de tres carreras —su quinto de la temporada— para maquillar el marcador.
La victoria también tuvo un valor especial para los Angelinos, ya que significó su primera serie ganada en Cincinnati desde el año 2007.
Ahora, el equipo californiano se prepara para un reto mayor, cuando visite Nueva York para enfrentar a los Yanquis a partir del lunes. El zurdo Yusei Kikuchi está programado para abrir el primer juego de la serie frente a Will Warren.
Mientras tanto, José Soriano sigue escribiendo su propia historia… y lo está haciendo a ritmo de estrella.