Caen los casos de dopaje en ligas menores, pero República Dominicana sigue encabezando la lista.

La lucha contra el dopaje en el béisbol organizado muestra señales alentadoras. En 2025, las suspensiones en el sistema de las Grandes Ligas registraron una caída significativa, alcanzando uno de los niveles más bajos desde que la MLB comenzó a divulgar públicamente estos casos hace dos décadas.

De acuerdo con datos oficiales, el año pasado se produjeron 14 suspensiones en todo el sistema, de las cuales 12 correspondieron a ligas menores, tras más de 17,000 pruebas entre sangre y orina.

A pesar de esta reducción, la República Dominicana volvió a encabezar la lista de infractores, una tendencia que se ha mantenido durante los últimos seis años.

Del total de sancionados en ligas menores, seis jugadores dominicanos dieron positivo, seguidos por dos venezolanos, dos estadounidenses, un cubano y un mexicano.

Aunque el país lidera la estadística, la cifra representa un descenso notable. Se trata de uno de los registros más bajos en temporadas normales, solo superado por el atípico 2021, cuando la reducción de pruebas influyó en los resultados.

Este descenso forma parte de una tendencia más amplia:

  • Entre 2005 y 2019, el promedio anual de dominicanos suspendidos rondaba los 30 jugadores.
  • Entre 2022 y 2025, esa media ha caído a apenas nueve por temporada.

Las sustancias detectadas con mayor frecuencia siguen siendo esteroides anabólicos. En 2025:

  • El stanozolol encabezó la lista con cinco casos.
  • La boldenona le siguió con tres positivos.

En cuanto a los circuitos, la Dominican Summer League (DSL) fue la liga con mayor número de infracciones, lo que refleja la vulnerabilidad en los niveles iniciales del sistema de desarrollo.

A nivel de Grandes Ligas, el panorama fue aún más positivo. Solo se registraron dos casos positivos en más de 11,000 pruebas realizadas durante el año.

Más significativo aún: no hubo jugadores dominicanos sancionados en MLB en 2025, algo que no ocurría desde 2008, lo que refuerza la idea de un mayor control en la élite del béisbol.

El contexto ayuda a entender las cifras. En 2025, más de 6,000 jugadores participaron en ligas menores, y un 38 % eran extranjeros, provenientes de 36 países.

Dentro de ese grupo:

  • El 43 % nació en República Dominicana,
  • seguido por Venezuela (33 %),
  • México y Cuba (5 % cada uno),
  • y Canadá (4 %).

Este peso del talento dominicano en el sistema explica, en parte, por qué el país aparece con mayor frecuencia en los reportes disciplinarios.

El contraste histórico es marcado. En 2005, primer año con datos públicos, se registraron 118 casos de dopaje, con Estados Unidos y República Dominicana alternándose el liderato.

Desde entonces, los controles más estrictos, la educación a prospectos y ajustes en la lista de sustancias prohibidas han contribuido a una caída sostenida.

Aunque la República Dominicana continúa encabezando los casos de dopaje en el béisbol organizado, la reducción general de suspensiones refleja avances importantes en los controles antidopaje.

El reto ahora no solo es mantener la tendencia a la baja, sino reforzar la educación y supervisión en las ligas de desarrollo, donde todavía se concentra la mayoría de las infracciones.

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