Los Ángeles (EE.UU.).— El golfista Tiger Woods vuelve a ser centro de atención mediática tras revelarse nuevos detalles sobre el accidente de tráfico en el que se vio involucrado la semana pasada en Florida.
Imágenes captadas por cámaras corporales de la policía, difundidas recientemente, muestran al deportista momentos después del siniestro, cuando un agente le pide que permanezca en el lugar. En ese contexto, Woods responde: “Sí, estaba hablando con el presidente”, sin que quede claro si se refería al actual mandatario estadounidense, Donald Trump, quien días antes afirmó haber conversado con él.
Según el propio testimonio del golfista a las autoridades, el accidente ocurrió mientras miraba su teléfono móvil. “Bajé la mirada hacia mi teléfono y de repente… boom”, relató Woods, quien se encontraba arrodillado a un lado de la carretera tras el impacto.
El incidente tuvo lugar cuando el vehículo que conducía intentó adelantar a alta velocidad a una camioneta con remolque en una vía estrecha, terminando por colisionar con su parte trasera y volcarse sobre el lado del conductor. A pesar de la gravedad del hecho, no se reportaron heridos.
Sin embargo, la situación derivó en la detención de Woods, quien pasó varias horas bajo custodia. Las autoridades lo acusaron de conducir bajo la influencia de sustancias, causar daños a la propiedad y negarse a realizarse pruebas para detectar consumo de drogas.
El informe policial indica que el ganador de 15 torneos ‘major’ portaba dos pastillas de hidrocodona —un potente analgésico opioide— y presentaba signos visibles de alteración: ojos vidriosos, pupilas dilatadas, sudoración excesiva y un comportamiento descrito como inusual. Además, su forma de caminar fue catalogada como “letárgica”.
Las imágenes también muestran el vehículo completamente volcado, mientras que fotografías posteriores captan a Woods en la parte trasera de una patrulla policial camino a la prisión del condado de Martin.
Tras el incidente, el golfista de 50 años anunció que se alejará temporalmente del deporte para someterse a tratamiento y priorizar su salud. Su decisión llega en un momento clave, ya que contemplaba participar en el Masters de Augusta, lo que habría marcado su regreso tras casi dos años de inactividad.
Este no es el primer episodio de este tipo en la vida de Woods. En 2021 sufrió un grave accidente en Los Ángeles que le provocó fracturas abiertas en la tibia y el peroné, poniendo en riesgo su carrera. Más recientemente, en 2025, sufrió la rotura del tendón de Aquiles, complicando aún más su retorno al circuito profesional.
El caso vuelve a poner en debate la situación personal y profesional de una de las mayores figuras en la historia del golf, cuya carrera ha estado marcada tanto por logros extraordinarios como por episodios fuera del campo.