SAN FRANCISCO. El regreso de Stephen Curry fue la gran noticia en el Chase Center, incluso en una noche que terminó con derrota 117-116 para los Golden State Warriors ante los Houston Rockets.
Tras más de dos meses fuera por una lesión en la rodilla derecha, Curry volvió a la acción mostrando destellos de su mejor versión. El base encestó un triple temprano en el partido y celebró con emoción, reflejando la ansiedad acumulada durante su ausencia. Sin embargo, el guion dramático se completó en la última posesión, cuando falló un tiro de tres puntos que habría dado la victoria a su equipo.
Aun así, su retorno fue recibido como una victoria emocional. La afición lo ovacionó de pie antes y durante el encuentro, mientras coreaban su nombre en el último cuarto, ignorando incluso la restricción de minutos establecida por el cuerpo técnico.
“Estuve muy nervioso todo el día… pero una vez entro en rutina, la memoria muscular y la adrenalina hacen su trabajo”, confesó Curry, agradecido por el apoyo del público.
En 26 minutos de acción, el estelar jugador firmó 29 puntos, con 11 de 21 en tiros de campo y 5 de 10 desde la línea de tres, además de alcanzar la marca de 9,000 tiros de campo en su carrera, convirtiéndose en el jugador número 26 en lograrlo en la historia de la NBA.
El entrenador Steve Kerr destacó la importancia del regreso de su líder: “Hemos vuelto a competir con Steph. Su presencia cambia todo”.
Curry salió desde el banquillo, algo que no ocurría en temporada regular desde 2012, en una medida pensada para manejar su carga física tras perderse 27 partidos consecutivos. El cuerpo técnico planea seguir controlando sus minutos, especialmente en un calendario exigente que incluye cinco juegos en ocho días.
Más allá del resultado, el ambiente en el Chase Center dejó claro el impacto del jugador en la franquicia. “Nos recuerda la suerte que tenemos de verlo”, añadió Kerr.
El regreso de Curry también tuvo un matiz personal al coincidir con su hermano Seth Curry, con quien compartió breves momentos en cancha, evocando recuerdos de sus inicios.
Con su líder de vuelta, Golden State encara la recta final de la temporada con renovadas aspiraciones de superar el torneo de repesca y meterse en la postemporada.