Deyvison de los Santos impulsa a unos Gigantes que ya huelen a Round Robin.

Los Gigantes del Cibao regresan a la acción de la Lidom convertidos en el equipo del momento. Respaldados por una racha activa de cuatro victorias —la más larga de la liga actualmente—, los nordestanos han escalado desde el último lugar del standing hasta colocarse firmemente en la tercera posición. Lo que parecía un panorama oscuro el pasado 27 de noviembre, cuando exhibían récord de 11-16, ahora luce como una arremetida seria hacia la clasificación con marca de 17-19.

El resurgir cibaeño ha estado marcado por remontadas vibrantes. En tres de sus últimos cuatro triunfos, los Gigantes vinieron de atrás con dramatismo ante Toros del Este, Tigres del Licey y Estrellas Orientales. Para el dirigente José Leger, el cambio de actitud es evidente: “Estos muchachos están creyendo. Ellos creen que es posible, están preparados todo el tiempo”, afirmó tras la victoria del domingo en San Pedro de Macorís.

A sus 22 años, el infielder Deyvison de los Santos se ha convertido en el motor ofensivo del conjunto. El prospecto, número 22 en la organización de los Marlins, lidera al equipo en prácticamente todos los renglones ofensivos: promedio de bateo (.330), jonrones (4), empujadas (19), slugging (.505) y OPS (.890).

Estoy aprendiendo a seleccionar mis pitcheos y a producir a la hora buena”, dijo De los Santos a Diario Libre, consciente del rol protagónico que ha asumido en su segundo año en la liga. En 2024, entre 137 partidos en ligas menores —99 de ellos en Triple A—, conectó 40 cuadrangulares y remolcó 120 carreras, confirmando el poder que lo distingue como uno de los bates jóvenes más prometedores.

Aunque este año lidió con lesiones en los cuádriceps, logró disputar 106 encuentros y sumar 12 jonrones con 54 impulsadas. Mientras espera la esperada llamada al “Big Show”, utiliza su participación en Lidom para afinar su ofensiva y adaptarse a una nueva posición. “Los Marlins quieren que juegue primera base, pero no me descuido de la tercera, y estoy teniendo buenos resultados”, señaló.

El jugador oriundo de Sabana Perdida atribuye su buen momento a la madurez adquirida y a un enfoque más disciplinado: ahora que reconoce su poder natural, su meta inmediata es convertirse en un bateador fino, selectivo y oportuno.

De los Santos comenzó su historia en el béisbol con apenas seis años entre las ligas Félix Herrera y Ángel Caminero, siempre bajo la guía de su padre. En 2021 fue firmado por los Diamondbacks de Arizona por un bono de US$200,000, cifra modesta comparada con el impacto inmediato que logró en el terreno.

Ese mismo año, entre Rookie League y Clase A, bateó para .295 con un OPS de .859 en 62 partidos. En 2022 disparó 22 cuadrangulares con 106 remolcadas, consolidándose como un talento de crecimiento acelerado. Ya en 2023 quemó el nivel Doble A, confirmando su etiqueta de jugador productivo y listo para dar el salto.

Hoy, con los Gigantes en plena remontada y un Round Robin cada vez más cercano, Deyvison de los Santos se presenta no solo como la chispa del equipo, sino como una de las figuras jóvenes más determinantes de toda la liga. Mientras la tropa cibaeña sueña en grande, su bate mantiene vivo el impulso.

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