El empresario texano Tom Hicks, reconocido por su papel como propietario de los Texas Rangers de la MLB, los Dallas Stars de la NHL y copropietario del Liverpool FC en la Premier League, falleció el sábado a los 79 años, rodeado de su familia, informó su portavoz.
Hicks dejó una huella imborrable en el mundo del deporte. Durante su gestión, los Dallas Stars conquistaron la Stanley Cup en 1999, mientras que los Texas Rangers lograron tres títulos de división en la Liga Americana y llegaron a disputar una Serie Mundial. En 2007, expandió su influencia al fútbol europeo al adquirir el 50 % del club inglés Liverpool FC, consolidándose como uno de los magnates más influyentes del deporte a nivel internacional.
Más allá de su faceta deportiva, Hicks fue pionero en el sector del capital privado. Cofundó la firma Hicks, Muse, Tate & Furst y participó en otras empresas de inversión que transformaron el panorama financiero en Estados Unidos.
Su muerte generó múltiples homenajes. Jerry Jones, propietario de los Dallas Cowboys, lo recordó como un “amigo cercano, socio y campeón del deporte”. Por su parte, su familia señaló que, entre todos sus logros empresariales y deportivos, su papel más importante siempre fue el de padre. Hicks deja a su esposa, Cinda Cree Hicks, seis hijos y varios nietos.
Hicks será recordado por su pasión por el deporte, su visión empresarial y el impacto que tuvo tanto en la arena deportiva estadounidense como en el fútbol internacional.