El segunda base Jeff Kent, una de las figuras más emblemáticas de los San Francisco Giants en la era moderna, fue elegido este lunes al Salón de la Fama del Béisbol por el Comité de la Era del Béisbol Contemporáneo. En su primera aparición en esta boleta especial, el exintermedista consiguió 14 de los 16 votos posibles, superando con holgura el umbral necesario para su inducción, que se celebrará el 26 de julio del próximo año en Cooperstown, Nueva York.
Su elección lo convierte en el jugador número 62 con pasado en la franquicia de los Giants en ingresar al recinto de los inmortales. Además, si finalmente escoge representar a San Francisco con su gorra en la placa, sería apenas el sexto jugador en hacerlo desde que el equipo se trasladó a la ciudad, sumándose a leyendas como Orlando Cepeda, Willie Mays, Juan Marichal, Willie McCovey y Gaylord Perry. En la historia total de la organización, Kent sería el vigésimo octavo integrante en llevar el nombre de los Giants a Cooperstown.
El Comité otorgó a Kent un respaldo contundente. Por detrás quedaron Carlos Delgado, con nueve votos, y Don Mattingly y Dale Murphy, con seis cada uno. En contraste, figuras como Barry Bonds, Roger Clemens, Gary Sheffield y Fernando Valenzuela recibieron menos de cinco sufragios y, bajo las nuevas reglas, no volverán a ser elegibles ante el comité hasta 2032. Si en esa fecha vuelven a quedar por debajo del umbral, quedarán excluidos definitivamente.
La organización de los Giants celebró el anuncio con entusiasmo.
“En nombre de los San Francisco Giants, felicitamos con orgullo a Jeff Kent por su ingreso al Salón de la Fama”, manifestó Larry Baer, presidente y director ejecutivo del club, destacando su competitividad, poder ofensivo y legado perdurable.
Buster Posey, presidente de operaciones de béisbol, también elogió al exsegunda base: “Jeff se ganó este reconocimiento. Su liderazgo y productividad sostuvieron a muchos de nuestros mejores equipos. Es un honor verlo recibir este homenaje entre los más grandes”.
Kent es considerado uno de los mejores bateadores entre los segunda base de su generación. Sus 377 jonrones, la mayor cantidad para un intermedista primario en la historia de MLB, lo colocan en una categoría exclusiva. Sus 1,518 carreras impulsadas lo ubican tercero entre jugadores de su posición, solo superado por los legendarios Nap Lajoie y Rogers Hornsby.
A ello se suma un slugging de .500, el segundo más alto para un segunda base, y 2,298 juegos disputados, cifra que lo sitúa entre los once primeros de todos los tiempos. Su impacto ofensivo y durabilidad lo convierten en uno de los intermedistas más productivos en la historia de Grandes Ligas.
Aunque Kent jugó 17 temporadas en MLB, su mejor versión emergió durante su estancia con San Francisco, entre 1997 y 2002. En esos seis años acumuló 31.6 de su 55.4 bWAR, con una línea ofensiva de .297/.368/.535 (.903 OPS). Sumó además 247 dobles, 22 triples, 175 jonrones y 689 impulsadas en 900 encuentros.
En ese período fue tres veces All-Star y ganó el MVP de la Liga Nacional en 2000, cuando firmó una campaña monumental: promedio de .334, 41 dobles, 33 cuadrangulares, 125 remolcadas y un OPS de 1.021. También consiguió tres de sus cuatro Bates de Plata con el uniforme de los Giants.
Su rendimiento se trasladó a octubre: en 24 juegos de postemporada dejó promedio de .290, cinco jonrones y 11 impulsadas, contribuyendo a las clasificaciones de San Francisco en 1997, 2000 y 2002.
Con su elección al Salón de la Fama, Jeff Kent ve finalmente reconocido un recorrido excepcional que redefinió el valor ofensivo de un segunda base. Su nombre, ligado para siempre a los Giants, asciende ahora al selecto grupo de los inmortales del béisbol, cerrando así uno de los capítulos más destacados de la intermedia en las Grandes Ligas.