Los Ángeles, EE.UU. — En una noche que quedará grabada en la historia de la Serie Mundial, los Dodgers de Los Ángeles derrotaron este lunes 6-5 a los Azulejos de Toronto tras 18 entradas y seis horas y 39 minutos de juego, para tomar ventaja 2-1 en la serie al mejor de siete.
El héroe del maratónico encuentro fue Freddie Freeman, quien conectó un jonrón de “walk-off” en la parte baja de la entrada 18 ante el zurdo Brendon Little, desatando la euforia en el Dodger Stadium y sellando una victoria que igualó el récord de más entradas disputadas en un partido de Serie Mundial, establecido también por los Dodgers en 2018 frente a los Medias Rojas de Boston.
“Este tardó un poco más, pero este juego fue increíble. No hay nada mejor que eso”, expresó Freeman, aún emocionado tras recorrer las bases. “No sabía si la había golpeado demasiado alto, pero afortunadamente salió”.
El inicialista, que ya había sido protagonista en la pasada Serie Mundial con un grand slam decisivo frente a los Yanquis de Nueva York, volvió a demostrar por qué es considerado el líder emocional del conjunto angelino.
“Nuestro bullpen estuvo absolutamente increíble”, añadió Freeman, al destacar la labor de los relevistas, quienes mantuvieron a raya a la ofensiva canadiense durante las últimas once entradas.
Si Freeman fue el héroe del cierre, Shohei Ohtani fue la figura constante del encuentro. El astro japonés tuvo una actuación perfecta al irse de 4-4 con dos jonrones y dos dobles, además de recibir cinco bases por bolas intencionales en los episodios extra, embasándose en sus nueve apariciones al plato.
Con sus dos cuadrangulares, Ohtani igualó la marca del equipo de ocho jonrones en una misma postemporada, reafirmando su estatus como uno de los jugadores más dominantes de la actualidad.
“Dado que ganamos y lo que logré hoy es en el contexto de este juego, lo que más importa es que reflexionemos, pasemos la página y juguemos el próximo encuentro”, comentó el japonés, quien será el abridor del cuarto juego de la serie este martes.
El enfrentamiento, que duró casi siete horas, no solo exigió al máximo a jugadores y aficionados, sino que también se sumará a los capítulos más memorables del “Clásico de Otoño”.
El mánager Dave Roberts definió a Freeman como “el capitán que aglutina al equipo y lo guía con su ejemplo”, mientras que los Dodgers, ahora con la ventaja en la serie, buscarán aprovechar el impulso anímico en el próximo compromiso.
Tras una noche interminable, Ohtani resumió el sentimiento general del equipo:
“Lo primero ahora es dormir bien y prepararnos para mañana”.
Próximo juego: Martes, en el Dodger Stadium, con Shohei Ohtani anunciado como abridor por Los Ángeles.